Se hizo el muerto para que no lo mataran
Mientras hablaba con varios amigos, Jorge Vargas, de 25 años, se percató de la presencia de dos hombres que “empezaron a disparar en todas las direcciones”. En su afán por ponerse a salvo de los proyectiles, Vargas trató de huir pero en el intento fue alcanzado por dos balas. “
Traté de huir, pero me dieron. Apenas sentí los dos quemonazos me caí al piso, no me podía mover, así que me hice el muerto para que no me remataran. Gracias a Dios me dejaron quieto”, relató.
Según testigos del hecho ocurrido a las 10:30 de la noche del sábado en una esquina del bulevar de Villa Olímpica, en el municipio de Galapa, los pistoleros continuaron disparando al punto de interrumpir un quinceañero que se celebraba en el lugar.
Los agresores huyeron y Vargas fue llevado a un hospital.


