PRIMER PLANOSAN JORGE

Cerro Matoso podría parar la operación por 18 meses

En caso que se realice la huelga y no se logre mantener trabajando los hornos para evitar que se dañen, ponerlos a funcionar nuevamente tendría un costo de 40 millones de dólares.

Montelíbano. En caso de llevarse a cabo la huelga que ha anunciado el sindicato Sintracerromatoso, los accionistas de Cerro Matoso han contemplado parar las operaciones en la mina de níquel por espacio de 12 o 18 meses.

Así lo señaló en dialogo con este medio, Ricardo Gaviria Jansa, presidente de la compañía minera al indicar que los negociadores de Cerro Matoso y el sindicato siguen conversando con la idea de evitar la huelga y asegurar la sostenibilidad de la empresa en el corto y largo plazo.

Gaviria Jansa explicó que una huelga no es negocio para nadie. Pierden los trabajadores, pierden Montelíbano y los municipios del alto San Jorge, pierden los socios y pierde el Estado que deja de recibir impuestos y regalías.

“El impacto no es solo para Cerro Matoso como compañía, sino para la región del alto San Jorge. La empresa tiene entre empleados directos e indirectos 1.600 trabajadores, cada empleado encadena seis adicionales, lo que suman alrededor de 10.000 empleos, con lo cual se perjudica a unas 50.000 personas” señaló el directivo.

No pueden bloquear accesos

Gaviria Jansa señaló que han diseñado un plan de contingencia en caso de huelga, el cual fue aprobado por el Ministerio del Trabajo y que está enfocado a mantener los hornos trabajando a la mínima potencia para que no se dañen.

Al ser interrogado si contemplaban la posibilidad de ingresar el personal por vía área como se hizo en la anterior huelga, el directivo indicó que nadie tiene porque bloquear los accesos al complejo minero, de hacerlo convierte la huelga en ilegal.

En caso que no logren mantener los hornos trabajando a la mínima potencia, prenderlos nuevamente tendría un costo de 40 millones de dólares.

El directivo reveló que la compañía minera en los últimos 13 meses ha tenido pérdidas no solo por el volumen de extracción, sino por el precio internacional del níquel, cerrando en junio del presente año fiscal con pérdidas que ascenderían a 80 millones de dólares y un flujo de caja negativo de 38 millones de dólares.

Sobre las pretensiones del sindicato en cuanto ajustar los salarios de los trabajadores al índice de precios al consumidor (IPC) más tres puntos, Gaviria Jansa dijo que nadie lo hace en el país y que una empresa que viene presentando pérdidas difícilmente aceptaría esa petición.

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