Cuando aceptas a Jesús como Salvador él te perdona y se lleva toda la culpa por el pecado. Como respuesta de esa nueva vida, un verdadero cristiano hace dos cosas:
1) Rechaza el pecado y los deseos mundanos.
2) Escoge seguir a Dios a pesar de las dificultades.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.
— Mateo 16:25