La famosa paz total del gobierno Petro, es otra frase acuñada que no tiene ninguna sustancia, y no ha servido para lograr absolutamente nada, a no ser que, su objetivo sea todo lo contrario y esté llevando al fortalecimiento de los grupos armados.
No es un secreto para nadie que, desde su posesión como presidente de Colombia, Petro realizó un relevo masivo de sesenta generales del ejército y la policía, lo que dejó a la cúpula militar sin continuidad de estrategias, y a las fuerzas militares sin un personal clave para enfrentar a los grupos armados, lo que generó desmotivación en la tropa e incertidumbre en la misma, coyuntura que los alzados en armas supieron aprovechar.
En el mismo sentido, se han venido realizando recortes presupuestales importantes al Ministerio de Defensa, que ya superan el billón de pesos, lo que afecta las operaciones tácticas, además de recibir la prohibición de ejecutar operaciones de inteligencia militar, diezmando este aparato fundamental a la hora de perseguir al crimen organizado, y a los alzados en armas. A esta situación se le suma la falta de mantenimiento a los helicópteros y a los aviones, los cuales permanecen en tierra sin que presten el servicio para los cuales están asignados.
Pasemos ahora a Pegasus, dicho programa de inteligencia militar y de alta confidencialidad divulgada por el presidente Petro, dejó a Colombia por fuera de dicha información sensible para perseguir activos de grupos narcoterroristas y sus rutas comerciales, además trajo la pérdida de confianza de las agencias de seguridad extranjeras en las colombianas. De igual forma, y en medio de la revisión a sus políticas de ayudas internacionales, el gobierno norteamericano, congela toda ayuda económica a Colombia para el control de cultivos de coca y apoyo logístico militar.
La pesadilla que se está viviendo en la región del Catatumbo, fue advertida a tiempo por la Defensoría del pueblo, al igual que el incremento de las acciones del ELN en esa zona de la frontera, con indicios claros de apoyos logísticos del régimen de Nicolás Maduro, advertencias que fueron ignoradas por el ministro de defensa y el gobierno.
Siguiendo los lineamientos de la “paz total”, se han suspendido ordenes de capturas a terroristas y se les ofrecen salvoconductos para que transiten libremente por el territorio nacional. La cereza del pastel viene por cuenta de las posturas ideológicas del presidente, atacando al gobierno de Trump, lo que casi lleva al traste las relaciones comerciales con ese país, lo que hubiese significado un fuerte golpe a la economía nacional. Esta tensión entre los dos gobiernos aún no se supera del todo, y este distanciamiento ha limitado la cooperación en inteligencia y asistencia táctica a las fuerzas militares colombianas por parte del gobierno norteamericano.
Este es a grandes rasgos el panorama que enfrenta el otrora glorioso ejército colombiano, y en general toda la fuerza pública; sin recursos, sin inteligencia, sin apoyos, diezmados y desmoralizados, en manos de un gobierno que les ha dado la espalda y que revela información de seguridad nacional en sus redes que le favorecen a los terroristas.
_______________________________________________________________________________________
Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Panorama del San Jorge o del director.




