VIDA Y SALUD

¿Son realmente seguros los baños públicos? Esto es lo que revela un nuevo informe en Latinoamérica

En plena semana de concientización sobre la higiene, nuevos datos exponen la crítica realidad del saneamiento en América Latina.

Un reciente informe revelado durante la semana de concientización sobre el saneamiento volvió a poner sobre la mesa una preocupación que afecta a buena parte del mundo: el acceso a baños públicos seguros y a servicios básicos de higiene. Según cifras citadas por Tork, más de 3.500 millones de personas aún no cuentan con sistemas de saneamiento adecuados, una realidad que incrementa riesgos sanitarios y profundiza desigualdades. Panorama del San Jorge revisó los datos y consultó expertos para entender qué tan recomendable es realmente usar un baño público en la región.

La fotografía en América Latina tampoco es alentadora. El documento señala que más de 440 millones de personas carecen de servicios de saneamiento apropiados y cerca de 160 millones no tienen acceso a agua potable segura. Estos vacíos afectan directamente la calidad de vida, la economía y la salud pública. En Colombia, la situación evidencia un rezago sostenido: 1,4 millones de personas no cuentan con un punto básico para lavarse las manos, según Unicef, mientras que 7 millones no tienen acceso suficiente a agua potable, de acuerdo con el Dane. En un país donde el calor y la movilidad urbana son parte del día a día, especialmente en zonas como la Costa Caribe, estos datos adquieren mayor relevancia.

Cuando se revisa la realidad específica de los baños públicos, el panorama es aún más complejo. Un estudio de Tork indica que solo el 20% de estos espacios en la región cumple con expectativas mínimas de higiene, pese a que el 74% de los usuarios espera niveles moderados o altos de limpieza. Y las malas condiciones dejan huella en el comportamiento: el 28% de las personas reduce su permanencia en un establecimiento cuando encuentra un baño en mal estado y el 23% evita consumir alimentos o bebidas para no usar esos espacios.

Los expertos advierten que la experiencia dentro de un baño público dice mucho del servicio general de un lugar. Un baño abastecido, funcional y con elementos básicos como agua, papel y jabón puede marcar la diferencia en la satisfacción de visitantes, trabajadores y clientes. “El bienestar comienza en los detalles que muchas veces no vemos”, afirma Daniela Yglesias, directora de Marketing de Tork Latinoamérica. Por su parte, Felipe Gómez, director de Negocios de Higiene Profesional para Andina-Caribe, recuerda que “el baño es la primera línea de defensa en salud pública”, subrayando que cuando fallan los estándares también se afecta la productividad y el bienestar colectivo.

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