Polémica “inversión” del Minsalud en La Guajira: dos lanchas ambulancia por $1.680 millones para un municipio sin mar ni río

En medio de las dificultades financieras que atraviesan algunas EPS y hospitales del país por la falta de recursos, el gobierno del presidente Gustavo Petro destinó $1.680 millones a la compra de dos lanchas ambulancia para un municipio de La Guajira que no cuenta ni con mar ni con río.
El Ministerio de Salud, bajo la dirección del ministro Guillermo Alfonso Jaramillo —quien previamente había dicho que “los ricos también lloran” tras la denuncia del gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave, por la grave crisis de la salud—, fue partícipe de la entrega de esta “inversión” para el Hospital San José de Maicao, en medio de una agenda territorial que incluyó Riohacha, Maicao, Manaure y Uribia.
El objetivo de esta visita estuvo relacionado con el fortalecimiento de la red pública hospitalaria de La Guajira, mediante destinación de recursos que pretenden “transformar la atención en salud y acercan los servicios a las comunidades”. También se anunció la remodelación del Hospital Nuestra Señora de los Remedios, el mejoramiento de cinco puestos de salud y el fortalecimiento de los servicios especializados.
Sin embargo, lo que llamó la atención fue la entrega de dos ambulancias marítimas y su dotación completa, con un costo de $1.680 millones para el Hospital San José de Maicao.
Si lo analizamos desde el punto de vista geográfico, Maicao es un municipio ubicado en el corazón del desierto guajiro, cerca de la frontera con Venezuela. No tiene mar ni río, ya que la costa más cercana es el mar Caribe, ubicado a unos 70–80 km de Riohacha, que sí cuenta con playa y acceso marítimo.
Lo más cercano a un sistema acuático en la región son los arroyos temporales que se forman en el municipio durante la temporada de lluvias, que ni siquiera son navegables. Estas lluvias son escasas, considerando que Maicao está situado en una zona desértica.
La dotación también incluye 11 ambulancias terrestres, con un costo de $2.976 millones, las cuales sí cumplirían con las necesidades del departamento, ya que están destinadas a fortalecer la capacidad de respuesta y el traslado asistencial en zonas de difícil acceso.




