Acolgen sale en defensa de Urrá

La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), gremio que representa a las empresas generadoras de energía en el país, salió en defensa de la operación de las centrales hidroeléctricas como Urrá e Hidroituango, luego de los cuestionamientos realizados por el presidente Gustavo Petro, quien las señaló de contribuir a las inundaciones que afectan regiones como Córdoba.
A través de un pronunciamiento, Acolgen afirmó que es necesario hacer precisiones técnicas y verificables sobre la operación de los embalses en el actual contexto invernal, “por responsabilidad con la ciudadanía y las comunidades”. El gremio aseguró que los embalses no operan de manera arbitraria ni realizan vertimientos injustificados, sino que cumplen tres funciones esenciales: regular los ríos, generar energía y reducir el riesgo de inundaciones, bajo normas estrictas y con vigilancia permanente del Estado.
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, cada embalse opera de forma autónoma de acuerdo con sus condiciones hidrológicas, ambientales y de seguridad, siempre con base en una planeación anticipada sustentada en pronósticos de lluvias, niveles seguros y demanda energética. Agregó que los vertimientos son decisiones técnicas obligatorias cuando se alcanzan niveles máximos, y no realizarlos pondría en riesgo la infraestructura y la vida de las comunidades aguas abajo.
El gremio destacó que, en la cuenca del río Sinú, el embalse de Urrá ha controlado más del 96 % de las crecientes en los últimos 25 años, reduciendo significativamente el riesgo de inundaciones en la región. Asimismo, citó estudios internacionales que evidencian que los embalses con capacidad de regulación pueden disminuir la severidad de las crecidas hasta en un 38 % y reducir la población expuesta a inundaciones entre un 12 % y un 20 %.
En relación con el mercado energético, Acolgen señaló que, en contextos de mayor hidrología, el precio de la energía en bolsa ha mostrado una tendencia a la baja, reflejando que el recurso hídrico se está utilizando para generar electricidad y reducir los costos del sistema. El gremio negó que se esté “botando agua para usar gas caro” y reiteró que el sistema eléctrico colombiano opera con criterios técnicos de confiabilidad.


