Por: Johnny de la Ossa B.
Varios años de recorrido entre caños, laderas, zapales, pescadores y moradores de las riberas de la Ciénaga de Ayapel, nutrieron la visión del fotógrafo y escritor Andrés «el Chino» Romero para crear su fotolibro: Jarupia, los secretos de Ayapel. Una obra que atrapa por su atmósfera mística, donde la ancestralidad Panzenú y la crisis ambiental de la ciénaga convergen en un contraste de gran potencia visual y narrativa.
La presentación del libro viene en un formato que despierta la curiosidad; una propuesta fuera de lo común donde se entrelazan imágenes, bocetos a mano de Samuel Castaño y un texto evocador. Su esencia —heredada de los antepasados Panzenúes— incita, a través de un juego de leyendas, a descubrir las energías de un entorno hídrico que sobrevive al paso destructor del hombre. En este escenario, la majestuosidad de la naturaleza y sus encantos espirituales son retratados con un «respetuoso temor», buscando erigir una barrera simbólica personificada en sus propios moradores. El objetivo es claro: convertirlos en protagonistas de su conservación y no permitir que la ciénaga sea simplemente un archivo de recuerdos.
Este libro, producido por editorial Raya, ha ganado mucha fuerza al integrar la figura del autor y el contexto de su trabajo de campo. Es una introducción con una textura casi tangible, muy coherente con la obra del Chino Romero, un fotógrafo amante de los ecosistemas, ya que Jarupia narra el viaje de un joven de la ciénaga que sueña con dejar su tierra. Pero todo cambia cuando cae al agua y es llevado a un mundo mágico, donde conoce seres asombrosos que lo ayudan a ver su territorio con
nuevos ojos.Una historia para reconectar con la naturaleza, nuestras raíces y los sueños que pueden transformase.



