Avalancha de quejas por proyecto de vivienda en San Juan, Puerto Libertador

Los damnificados por la avalancha ocurrida el 23 de abril de 2009, están dispuestos a no recibir las casas construidas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Puerto Libertador. Un ambiente de inconformismo hay entre los habitantes del corregimiento Nuevo San Juan de este municipio del alto San Jorge por las condiciones en que están quedando las viviendas del proyecto que se ejecuta para los afectados de la avalancha de agua, piedras, lodo y madera que arrasó a la población rural el 23 de abril de 2009.
Techos rotos, acabados rústicos y hasta paredes agrietadas son algunas de las quejas que han generado malestar entre los pobladores y por las cuales están decididos a no recibir el proyecto de vivienda hasta cuando sean atendidas sus reclamaciones.
Según Bertha Cecilia Durango, integrante del comité de veeduría del proyecto, las viviendas construidas no responden al diseño que fue presentado en la reunión de socialización. Para la veedora, las casas deben tener la cocina en el interior, pero fue construida en la parte externa al lado del lavadero en un reducido espacio de dos metros.

Las condiciones del terreno donde fueron construidas las casas también inquieta a los beneficiarios. De acuerdo con Edalberto Flórez, hay patios que están por encima del nivel de las casas y viviendas que están muy altas en cuanto al nivel de las calles. “Tendremos que utilizar escaleras para subir a los patios y para bajar a la calle, en este proyecto no hubo buena planeación porque el terreno no fue bien adecuado antes de empezar a construir las casas” señala el campesino.
Atrasos
Los afectados de la avalancha señalan que llevan siete años viviendo en albergues que son administrados por la Cruz Roja Colombiana y que fueron levantados de manera provisional mientras se construían las viviendas.
Sin embargo, el proyecto sólo tuvo asegurados los recursos a principios de 2014 y su adjudicación se hizo en octubre de ese mismo año para ser ejecutado en un plazo de 8 meses.
Un total de 5.142 millones de pesos fueron destinados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) para la construcción de hasta 396 viviendas, de las cuales casi dos años después sólo van construidas 260.

Ante el estado de las viviendas y el atraso que presenta la obra, los habitantes del corregimiento Nuevo San Juan hacen el llamado a los organismos de control y a funcionarios de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) para que se hagan los correctivos y se evite que el proyecto se convierta en el elefante blanco del Nudo del Paramillo.







