Cámara de Comercio de Montería activa plan para rescatar pequeños productores rurales

Las lluvias dejaron una profunda huella en el campo cordobés. Cultivos anegados, hectáreas improductivas y familias enteras viendo comprometido su sustento obligaron a encender las alarmas en el sector productivo.
Luego de adelantar un proceso de caracterización para medir el alcance de las pérdidas, la Cámara de Comercio de Montería confirmó que, con los recursos disponibles, podrá atender al menos 500 unidades agrícolas familiares en distintas zonas del departamento.
El presidente ejecutivo del gremio, Alvaro Segrith Sepúlveda, explicó que el presupuesto actual obliga a priorizar a pequeños productores ubicados en cinco municipios: Lorica, Cereté, Canalete, San Pelayo y Montelíbano. Allí se concentra una parte significativa de los cultivos afectados por la emergencia invernal.
La estrategia contempla un diagnóstico detallado de cada unidad productiva, incluyendo el número de hectáreas impactadas y los cultivos comprometidos. Entre los productos más afectados figuran yuca, ñame, maíz, plátano y otros alimentos de pancoger que sostienen la economía familiar rural.
A partir de esta evaluación técnica se definirá la entrega de insumos agrícolas y la asistencia especializada necesaria para recuperar la producción. El objetivo es claro: reactivar el campo en el menor tiempo posible y reducir el golpe económico derivado de las condiciones climáticas extremas.
En paralelo, la entidad avanza en la zona urbana de Montería y otros municipios con alternativas para apoyar a empresas afectadas, a través de opciones de financiamiento y acuerdos con el Banco Agrario y el Fondo Nacional de Garantías.
Desde la Cámara reiteraron que el foco principal está en los pequeños productores familiares, considerados uno de los sectores más vulnerables dentro de la cadena productiva del departamento. El acompañamiento, aseguraron, busca garantizar su sostenibilidad y facilitar una recuperación efectiva tanto en el corto como en el mediano plazo.



