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Comida desperdiciada en Colombia alcanzaría para 19 millones de personas

El Gobierno Nacional lanzó la campaña “Desperdicio Cero” para reducir la pérdida de alimentos que se dañan o se botan por parte de los consumidores, productores, distribuidores y comercializadores en Colombia.

9,76 millones de toneladas de comida se botan en Colombia anualmente, es decir un 34% de lo que se produce y que se destina para el consumo humano, lo que alcanzaría para alimentar a 19 millones de ciudadanos, según un estudio del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y lo que equivaldría a $15,4 billones  o 2% del Producto Interno Bruto (PIB).

Del 34% de los alimentos que se pierden, el 22% (6,4 millones de toneladas) corresponde a pérdidas en las etapas de producción agropecuaria, poscosecha, almacenamiento y procesamiento industrial. El 12% restante (3,4 millones de toneladas) corresponde a desperdicios en las etapas de distribución y retail y consumo.

Además, en promedio por cada colombiano se desperdician 32 kilos de comida al año, por lo que si se disminuye esta problemática, se contribuiría a contrarrestar el 27,8% que es la pobreza monetaria de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), es decir, la que cataloga el nivel de ingresos. Esto significa el número de personas que cuentan con el dinero mínimo necesario para adquirir la canasta de bienes.

Por esta razón, el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el DNP lanzó la campaña “Desperdicio Cero” con el lema de “la comida no se bota” junto al Banco Agrario de Colombia (BAC), el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro) y las centrales de abastos del país, principalmente Corabastos, con el fin de prevenir la pérdida de comida en todos los eslabones desde el productor hasta el consumidor, con el apoyo de las entidades del sector agropecuario y campañas pedagógicas.

También se determinó que una de las principales causas en la pérdida de alimentos es el escaso acceso a maquinaria y equipos adecuados por parte de los productores  y comerciantes.

Según el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri Valencia, “queremos reducir las pérdidas en las cadenas de distribución y suministro. Disminuiremos los desperdicios con mejoras en manejo de poscosecha, empaque y transporte adecuado. El manejo preventivo de la sanidad agrícola y pecuaria reducirá el riesgo de enfermedades en productos”.

Con la estrategia del programa “Desperdicio Cero” buscan ampliar las opciones de acceso al crédito para fomentar la compra de bodegas, redes de frío y transporte especializado.

Por su parte, Finagro en alianza con el BAC presenta alternativas de financiamiento para que los productores tengan la posibilidad de optimizar su trabajo y por consiguiente incrementar sus ingresos, mejorando las prácticas de siembra, recolección, distribución y comercialización, presentando proyectos productivos encaminados a la disminución de las pérdidas y los desperdicios de alimentos en las centrales de abastos del país.

Para tal efecto, el ministro Iragorri Valencia expuso que se han abierto unas líneas de crédito especiales y van a asesorar a los productores para que obtengan su certificación de buenas prácticas agrícolas. Por otro lado, el jefe de la cartera agropecuaria recomendó a los consumidores que lean muy bien las condiciones de refrigeración y almacenamiento de los alimentos para garantizar su conservación; refrigerar los productos que lo necesitan y organizarlos en la nevera. A los distribuidores y comercializadores les aconsejó adoptar prácticas como mejorar la logística de almacenamiento y evitar cualquier acción que dañe los alimentos. Finalmente, a los productores se les pidió cumplir con la normatividad sanitaria agropecuaria, lo cual preserva la sanidad e inocuidad y reduce las pérdidas.

El director del DNP, Simón Gaviria Muñoz, instó a mejorar, sobre todo, las etapas de producción, almacenamiento y procesamiento industrial, pues de cada 100 kilos de comida que se daña, 64 kilos lo hacen en ese período, lo cual genera, entre otras cosas, que los productores obtengan menos rentabilidad. Sin embargo, el director indicó que no se pueden descuidar las etapas de los alimentos en los supermercados y en los hogares, ya que por cada 100 kilos de comida dañada, 21 kilos se pierden en los supermercados, tiendas de barrio y plazas de mercado y alrededor de 16 kilos se desperdician en los hogares.

Tomado de elmundo.com.co

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