Espiritualidad | Brille con luz propia y trate de irradiarla en los demás

Para nadie es un secreto que las personas positivas irradian su luz con su sola presencia. ¡Conviértase en una de ellas!
Aunque nadie discute que en estos tiempos resulta algo difícil no dejar de angustiarse, no permita que la pandemia perturbe a toda hora su cotidianidad, ni mucho menos mantenga esa actitud negativa que siempre contagia a quienes están a su lado.
Recuerde que sus pensamientos son sus únicos pesos. Por eso, su mente es la que determina si es ‘libre y ligero’ o si vive ‘pesado y agobiado’.
Además, muchas de las cosas que usted ve enredadas no son tan complicadas como parecen ser. Suele preocuparse en exceso por los acontecimientos que le ocurren y eso le hace daño, sin contar que lo mantiene estresado.
El estrés surge de la forma en que se relaciona con los acontecimientos actuales. Con él, usted cree que todo es una emergencia y se afana demasiado. Por eso la angustia hace mella en su vida y lo saca de casillas.
Deje atrás la ansiedad. Evite que los problemas lo agobien o lo asfixien las veinticuatro horas del día.
La verdad es que no tiene sentido estar preocupado por cosas que se escapan de sus manos o sobre las cuales no se tiene control alguno.
Además, la vida debe ser algo más que resolver problemas. Me niego a pensar que uno deba atosigarse con ese tipo de cargas. El tiempo es tan corto que deberíamos mirar nuestro paso por este mundo con más entusiasmo.
La idea es que no se confunda más y que viva tranquilo sin dejar de afrontar la actual situación con la mayor dignidad posible.
Aquellos que cultivan esperanzas por un tiempo mejor son los que terminan solucionando sus vicisitudes.
Las personas con mentes propositivas se regalan un tiempo prudencial para reflexionar sobre lo que les pasa.
Si usted logra conectarse con su fe y no se atribula con lo que vive, más temprano que tarde empezará a ver las cosas de una forma diferente.
Puede ser que experimente casos en los que se le hará difícil ver su situación; pero también hay momentos en los que podrá seguir adelante.
Así las cosas, solo se trata de buscar cuál lado se ajusta mejor y qué lado le permite seguir el camino indicado.
Le reitero que con serenidad se logra más que con la preocupación. Cuando irradia lo que es o cuando hace lo que su conciencia le indica, atrae la mejor de las vibras.
Permanezca sereno, siempre al mando de usted mismo. Encontrará que es sencillo llevarse bien consigo mismo.
No es que deje de tener problemas o que ellos desaparezcan como por arte de magia, porque no es así.
Lo que sucede es que si aprende a ver el lado bueno de las cosas, incluso de los problemas, la vida le resultará más amena. Además, verá con más claridad su entorno.
Lo que le planteo es que usted mismo puede cambiar sus percepciones y visualizar un mundo mejor.
Y si comienza a transmitir su propia luz, esa que se logra con la calma, podrá irradiarla a quienes están a su alrededor.
También es preciso que crea en usted mismo. Insisto que cuando tenga la fe suficiente, no solo recibirá la Bendición de Dios sino que además ayudará a quienes le rodean.
Conviértase en esa persona que transmite energía positiva. Si lo analiza bien, esta no es una tarea imposible de conseguir, solo basta con mantener una sana actitud. ¡Anímese a vivir con esperanza y fe, a pesar de estos tiempos tan duros!
Por: Euclides Kilô A




