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Espiritualidad | La falsa ‘moneda’ de la bondad

La bondad es una cualidad de la que muchos alardean, pero no todos la practican de una forma desinteresada. Hay quienes se muestran ‘bondadosos’ solo para presumir.

Liderar supuestos actos de bondad con los más desprotegidos para publicarlos en las redes sociales o solo para llamar la atención de los demás, no deja de ser una falsa misericordia.

Hay quienes demuestran una ‘generosidad extrema’ con el fin último de conseguir algo a cambio o solo por presumir. Sin embargo, ese supuesto altruismo se esfuma en un abrir y cerrar de ojos.

No podemos aprovechar determinadas circunstancias para mostrarles a nuestros seguidores lo ‘bueno’ que somos. En nuestra galería no podemos seguir publicando las fotografías que dan cuenta de las ‘bondades’ de nuestras mentiras.

Es bueno perseguir la iniciativa de darles una mano a los más necesitados, pero no por eso debemos pretender dirigir los focos de atención hacia nosotros mismos.

Hay quienes ‘alardean’ de su bondad, pero están lejos de profesarla. A veces solo lo hacen para poder teclear unas cuantas palabras y ganarse un par de likes; o en el caso de los políticos, para tener más adeptos.

En más de una ocasión, las personas intentan vender una imagen con ese singular altruismo. A juro intentan convencer a los demás de sus ‘grandes acciones’ para ganar cierto aprecio.

Alguien dirá que “siempre y cuando ayuden a los demás, no importa que esa gente presuma sus obras”. ¡Y tal vez sí! Sin embargo, hay que tener presente que los generosos presumidos solo son grandes manipuladores que chantajean al ‘ayudado’ hasta situarlo en auténticas emboscadas emocionales.

Las jornadas con las que ayudamos a los demás deben hacerse de forma desinteresada.

Ojo: esta no es una invitación a dejar de apoyar causas solidarias. ¡Ni más faltaba! Es más bien una reflexión sobre las verdaderas intenciones de presumir actos bondadosos.

Aclaro que entre más se ejecuten actos que contribuyan al auxilio de los menos favorecidos, mejor. ¡Por supuesto que siempre será bueno apoyar las nobles brigadas sociales!

Obviamente no dudo que en la mayoría de ocasiones el apoyo de las personas sirve para emprender grandes iniciativas en beneficios de la comunidad y ellas generan excelentes resultados en pro del prójimo, pero nuestros actos deben ir de la mano con lo que realmente podamos profesar.

Debemos ser consecuentes con lo que decimos, con lo que hacemos y con las nobles intenciones de nuestras acciones solidarias. Es algo así como abrazar las campañas con las cuales podamos brindar apoyos reales, dejando de lado la idea de mostrarles a los demás que somos los benefactores.

No podemos permitir que el falso altruismo siga nutriéndose de forma abierta en nuestro entorno.

Ser bondadoso es un acto desinteresado, voluntario y espontáneo. No hay nada mejor y más sano que ayudar sin tanto aspaviento, mostrándonos tal cual somos.

Solo así nuestra real y verdadera bondad brillará sin necesidad de promocionarla. ¿No le parece?

Muchas personas publican ‘a todos los vientos’ cuando les hacen favores a los demás, no para invitar a otros a ser solidarios sino para nutrir sus egos y apariencias.
Por: Euclides Kilô Ardila

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