Grasa abdominal: el enemigo silencioso que aumenta tu riesgo cardíaco
Un simple centímetro extra en tu cintura podría marcar la diferencia entre una buena salud y un alto riesgo cardiovascular. Expertos explican por qué es hora de priorizar el perímetro abdominal sobre el IMC.
El perímetro de la cintura ha ganado protagonismo como un indicador clave para evaluar el riesgo cardiovascular, desplazando al tradicional índice de masa corporal (IMC). Esta medición, que consiste en rodear el abdomen con una cinta métrica a la altura del ombligo, permite conocer la cantidad de grasa acumulada en esta zona, un factor directamente relacionado con enfermedades cardíacas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite saludable es de 88 centímetros para las mujeres y 102 centímetros para los hombres. Superar estas cifras incrementa significativamente el riesgo de padecer eventos cardiovasculares graves, incluso en personas con peso normal.
El doctor Alfonso Varela Román, vicesecretario de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), enfatiza la relevancia de esta medición: “Es más importante saber cómo se distribuye la grasa en el cuerpo que el exceso de peso en sí mismo. El perímetro abdominal es un indicador sencillo y práctico que debería revisarse periódicamente junto al peso, la presión arterial y el nivel de colesterol”.
La presidenta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Mar Malagón, advierte que la grasa abdominal no solo afecta a personas con obesidad, sino también a individuos delgados. En mujeres, este riesgo aumenta durante la menopausia debido a la caída de los niveles de estrógenos, lo que contribuye a una mayor acumulación de grasa en el abdomen.
Por su parte, el médico José Manuel Fernández García, de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), señala que el IMC es insuficiente para valorar el riesgo cardiovascular. “Incluir la medición de la cintura mejora la precisión en la identificación de riesgos y permite diseñar objetivos más efectivos para la pérdida de peso”, añade.
Medir el perímetro abdominal es sencillo y accesible para todos. Solo es necesario usar una cinta métrica, colocarse de pie con los pies juntos, relajar el cuerpo y rodear el abdomen a la altura del ombligo sin presionar. Este hábito puede convertirse en un primer paso hacia una mejor salud cardiovascular.


