Cuatro meses después del homicidio de un líder de sustitución de cultivos ilícitos, Fiscalía levanta pruebas en un pueblo ‘fantasma’ de Córdoba
San José de Uré. El pasado 18 de enero un grupo armado ilegal asesinó a Plinio Pulgarín presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda San Pedrito de este municipio del alto San Jorge.
Antes de accionar el fusil en varias oportunidades hombres vestidos de camuflados lo cuestionaron por liderar el proceso de sustitución de cultivos de coca de la región. Eso fue la ‘sentencia de muerte’, porque acto seguido se escucharon los disparos y Plinio dejó de existir.
Luego en una casa de tabla donde funcionaba la iglesia del pueblo, los criminales reunieron a los habitantes, les notificaron que la suerte de su vocero comunal podría ser la misma de quienes se atrevieran a quedarse. No hubo necesidad de obligarlos, los campesinos salieron de inmediato y abandonaron el pueblo.
Cuatro meses después del crimen y fuertemente escoltados por soldados adscritos a la Séptima División del Ejército, una comisión de la Unidad Especial de Investigaciones, UEI, de la Fiscalía penetró a la vereda en busca de pruebas biológicas, balísticas y testimoniales.
Dirigidos por el Fiscal Seccional Unidad Especial de Investigaciones, Andrés Marín Rodríguez, la comisión encontró un pueblo abandonado, donde no hay rastro de habitabilidad, donde la maleza está envolviendo los ranchos, donde el silencio se apodera de la región, mientras cerca al sitio del homicidio aún permanecen los cartuchos de fusil disparados que acabaron la existencia de Pulgarín.
El fiscal seccional de la Unidad Especial de Investigación, reveló que pruebas testimoniales en el pueblo evidentemente fracasaron porque la vereda es un caserío ‘fantasma’, las 131 familias unas 314 personas censadas oficialmente salieron desplazadas, se concentran en su mayoría en la cabecera urbana de San José de Uré y sin garantías de retorno.
Lo que sí confirma el fiscal es el levantamiento de pruebas balísticas y confía en encontrar pesquisas biológicas después de conocer el área donde fue asesinado el líder, recrearon con base en información de inteligencia la escena del crimen y determinaron que el impulsor del programa de sustitución de cultivos ilícitos de la zona primero recibió un disparo en la cabeza. “Ese proyectil no lo vamos a poder recuperar, porque le atravesó el cráneo y se fue…”, precisa.
En terreno, el fiscal y su grupo de investigación advierten que a la víctima la impactaron con otros cuatro proyectiles. “Dos de ellos entraron por la espalda…”, continuó en su relato al demarcar la zona donde aún permanecen las vainillas del arma de largo alcance.
Sahid Cadena analista de la Unidad Especial de Investigación, explicó que gran parte de la vereda está inundada con sembradíos de coca influenciada por los límites con el Bajo Cauca Antioqueño y la zona montañosa del Nudo de Paramillo donde bandas crimininales como los ‘caparrapos’ y el ‘clán del golfo’, o los ‘gaitanistas’ se disputan el control territorial.
“Se puede observar que gran parte de la vereda está poblada por esos cultivos. Quisimos corroborar con los pobladores de esa vereda la presencia y sustitución de cultivos de parte del programa del Gobierno nacional pero el desplazamiento que generó el homicidio de esa persona no pudimos tener contacto con ellos”, aseguró.
Sumado a los cultivos ilícitos, hay un fenómeno en crecimiento, la minería ilegal, advirtió el analista.
La comisión abrió un radio de acción para la investigación, visitó e ingresó a lo que fue la casa de madera del asesinado presidente de la JAC, donde en avanzado estado de deterioro aún están algunas de sus pertenencias.
Una cruz de madera clavada en la tierra y marcada a pulso en horizontal con el nombre de Plinio José Pulgarín Villadiego es la huella violenta de un acto criminal que literalmente desapareció a una población entera.
Así como llegaron, salieron helitransportados de la escena del crimen los integrantes de la comisión de la Fiscalía.
Con el material probatorio que ahora tienen en cadena de custodia se espera avanzar en una investigación que comenzó tardíamente, pero de la que se esperas resultados prontos.
Ya en la zona urbana de San José de Uré, se reunieron con todas las autoridades administrativas y fuerza pública donde se suministraron detalles que hacen parte de la reserva investigativa.
Tomado de Gustavo Santiago









