La calvicie no siempre es hereditaria: las verdaderas causas que explican la caída del cabello
Aunque por años se creyó que la calvicie era solo cuestión de herencia, la ciencia demuestra lo contrario. Expertos en salud capilar detallan los factores más comunes y cuándo acudir al médico.

Durante mucho tiempo, la calvicie fue vista como un rasgo inevitable que se transmitía de generación en generación. Sin embargo, especialistas en salud capilar aseguran que no siempre es un asunto genético. Diversos factores pueden provocar la pérdida del cabello en distintas etapas de la vida, y muchos de ellos son tratables.
Según información de la Clínica Mayo, los cambios hormonales y algunas enfermedades médicas, como los trastornos de la tiroides o las infecciones en el cuero cabelludo, pueden desencadenar la caída del cabello. Incluso ciertos trastornos emocionales, como la tricotilomanía —impulso de arrancarse el cabello—, también influyen en este problema.
Otro de los detonantes más comunes son los efectos secundarios de medicamentos o suplementos, así como los tratamientos oncológicos, como la radioterapia en la cabeza. Además, el estrés prolongado puede afectar los ciclos capilares, generando una pérdida temporal o acelerada del cabello.
Los expertos advierten que también existen causas externas. Algunos tratamientos capilares agresivos o peinados muy ajustados pueden dañar los folículos pilosos y provocar su caída. En estos casos, suspender los productos químicos o cambiar de rutina de cuidado suele mejorar la condición.
La Clínica Mayo recomienda consultar a un médico si la pérdida de cabello ocurre de forma repentina, en parches o si genera preocupación estética o emocional. Dependiendo de la causa, el tratamiento puede no ser necesario, pues en ocasiones el cabello vuelve a crecer naturalmente, como ocurre después del parto o la menopausia. Mientras tanto, el uso de pelucas o extensiones puede ser una opción práctica y segura para sobrellevar la situación.




