ESTILO DE VIDATENDENCIAS

Mascotas digitales: La IA ahora ofrece compañía emocional a quienes sufren soledad

La inteligencia artificial da un nuevo paso en la compañía emocional con BooBoo, un robot que ayuda a niños y jóvenes con ansiedad y aislamiento social en China.

La inteligencia artificial sigue revolucionando distintos ámbitos de la vida cotidiana y, en China, ha encontrado una aplicación inesperada: el apoyo emocional. La empresa Hangzhou Genmoor Technology ha desarrollado BooBoo, un robot con forma de conejillo de Indias que busca acompañar a niños y jóvenes que experimentan aislamiento social. Esta innovación ha despertado un gran interés, reflejando la creciente demanda de tecnologías enfocadas en la salud mental.

Un robot que entiende emociones

BooBoo tiene el tamaño de un balón de rugby y cuesta alrededor de 190 dólares. A diferencia de otros dispositivos, este no solo responde a comandos, sino que también se adapta a las emociones de su dueño, generando una conexión similar a la de una mascota real. Para Zhang Yachun, una joven de 19 años que ha enfrentado ansiedad, este pequeño robot ha sido un gran aliado: «Se siente como tener a alguien real con quien compartir los momentos felices», comentó a AFP.

El auge de los «robots sociales» ha tomado fuerza en Asia. De acuerdo con la consultora IMARC Group, se espera que el mercado de estas tecnologías alcance los 42.500 millones de dólares para 2033, multiplicando por siete su tamaño actual. Este crecimiento responde a la innovación tecnológica y a la necesidad de combatir la soledad en un mundo cada vez más digitalizado.

¿Pueden los robots sustituir a las mascotas reales?

El crecimiento de estas tecnologías ha generado un debate sobre sus implicaciones a largo plazo. Aunque los robots como BooBoo pueden aliviar la soledad, expertos advierten que no sustituyen la interacción humana ni los beneficios psicológicos de una mascota real. Además, preocupa el impacto en las habilidades sociales de niños y jóvenes que dependen de dispositivos electrónicos para la compañía.

A pesar de estas dudas, la tendencia indica que los robots sociales seguirán evolucionando. La clave estará en equilibrar la funcionalidad tecnológica con una experiencia emocional genuina, abriendo la puerta a una nueva era de interacción entre humanos y máquinas.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba