¿Crisis en Palacio? Lo que hay detrás del inconformismo en el gabinete de Petro

Desde que empezó este 2023, varios integrantes del petrismo han levantado su mano para expresar inconformidades sobre algunas propuestas del ‘Gobierno del cambio’ y del propio Presidente.
¿Por qué se ha aumentado el ‘fuego amigo’? ¿Por qué la reforma a la salud ha llevado a que la oposición petrista esté ampliando sus líneas?
“Roy Barreras tiene experiencia, sabe cómo se mueve la política y, sobre todo, es el encargado de armar las coaliciones, que van a ser fundamentales para aprobar la reforma a la salud, y él, junto con Alejandro Gaviria, está diciendo que hay elementos en la iniciativa que se deben revisar y con las que no están de acuerdo”.
Así explica la politóloga María Alejandra Arboleda el significado de que justamente sean Barreras, el presidente del Senado, y Gaviria, el ministro de Educación, quienes se hayan ocupado de llamar la atención sobre unas líneas rojas que, según ellos, no debe traspasar la que parece ser una de las iniciativas más importantes del programa de gobierno de Gustavo Petro.
Sin embargo, el analista político John Mario González considera que Roy “es tan avezado políticamente, que sabe hasta dónde tomar distancia del Ejecutivo sin que eso signifique ponerle un palo en la rueda”, mientras que “lo que hemos visto de parte de Gaviria son manifestaciones de independencia, gracias a su capacidad técnica y su reconocimiento nacional”.
Pero ellos no son las únicas voces disonantes del Gobierno Petro.
El analista político Jorge Yarce observa que es evidente la tensa relación que existe entre el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, y su homóloga de Minas, Irene Vélez.
“Ocampo tiene la claridad financiera del Estado, sabe que Colombia no puede renunciar a su modelo económico de la noche a la mañana, y que si quiere conservar el funcionamiento del Estado y las garantías esenciales, debe plantear transformaciones con lo que ya hay”, asegura Yarce ante la polémica por la firma o no de contratos de exploración de hidrocarburos.
Y coincide con otros analistas en que la experiencia del titular de Hacienda y la confianza que tienen los diferentes sectores económicos del país en él le permiten adoptar una posición de mayor independencia.
“Es una figura que funciona más como un polo a tierra, porque es mucho más técnico, se caracteriza por ser economista de una escuela ortodoxa y técnica en la que se toman las decisiones en función de la evidencia”, señala el sociólogo Carlos Charry.
“Otro personaje que juega el papel de aterrizar las propuestas es la ministra de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, a quien, por ejemplo, se le vio oponerse a la directiva que salió del Departamento Administrativo de la Presidencia sobre los contratos en la administración pública, además de tener un recorrido propio en la izquierda y experiencia en el sindicalismo”, dice el politólogo Yann Basset.
Incluso, se dice, que la Ministra de Trabajo se entiende muy bien con su homólogo de Hacienda.
María Alejandra Arboleda añade que la ministra Cecilia López y el vocero del Gobierno, Alfonso Prada, igualmente alzan la mano cuando deben hacerlo, “porque tienen experiencia en cómo se mueve el ámbito político, cómo funciona el Estado, y por eso empiezan a alertar en lo que se debe tener cuidado, porque entienden las consecuencias que eso puede generar”.



