Dejación de armas: punto que retrasa la firma final
La reunión entre los integrantes del equipo negociador de las Farc y el secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry, fue calificada por el grupo insurgente como “un avance significativo hacía la firma de la paz con el Gobierno colombiano”. FOTO CORTESÍA.
La entrega o dejación de las armas por las Farc es el punto más álgido y que habría retrasado, por lo menos, el anuncio de un acuerdo en el cese el fuego bilateral.
La insistencia del jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, en este asunto en su alocución de anoche desde La Habana, es la principal pista para los analistas, quienes no descartan que, junto a este punto, se presenten otros delicados que merecen ser tratados con más tiempo por las delegaciones.
En palabras del jefe negociador del Gobierno, en el tema de la dejación de las armas no puede haber dudas sobre la destrucción de estas.
“(Se busca) un acuerdo que ponga orden en un proceso de dejación de armas. Con plazos fijos. Sin zonas grises. Y repito, sin mezcla de armas y política. Una dejación que se hará ante el componente internacional en forma totalmente transparente”, expresó De la Calle.
Los argumentos presentados por el plenipotenciario condicionan, además, la aplicación de la justicia transicional y la apertura a la reinserción a la vida civil a la dejación de las armas, por parte de las Farc ante un organismo internacional como la ONU.
Desde su cuenta de Twitter, la senadora Claudia López envió un mensaje de apoyo al mensaje de De la Calle: “Farc deben dejar armas si quieren justicia transicional y hacer política. No admitiremos que sigan combinando formas de lucha”.
Hay diferencias profundas
Los representantes de las dos delegaciones, Gobierno y Farc, fueron claros en reconocer que en el momento hay diferencias de fondo en los últimos temas a tratar en la mesa.
“Con toda honestidad, tenemos que informar que en este momento subsisten diferencias importantes con las Farc sobre temas de fondo” afirmó De la Calle.
Desde el lado de las Farc, minutos después de las palabras de Humberto De la Calle, alias “Iván Márquez” dijo que alcanzar la firma del acuerdo final, como estaba presupuestado desde hace seis meses, no fue posible “porque las exigencias lógicas de una prolongada y compleja guerra así lo determinaron”.
El jefe guerrillero hizo referencia a establecer una hoja de ruta en que la dejación de armas, la amnistía y el cese el fuego bilateral, sean los temas puntuales y con tiempos establecidos para llegar a los acuerdos que faltan.
Este cese el fuego bilateral, solicitado desde hace dos años por las Farc con la declaración unilateral de suspensión de las confrontaciones, puede ser exitoso o un fracaso, porque como explica el director de la escuela de Paz de la Universidad de Barcelona, Vicenç Fisas, “depende de la seriedad de las dos partes, su capacidad de controlar a sus tropas y del compromiso de no provocar a la otra parte”.
Genera desconfianza
Anuncios como el de ayer generan desconfianza en el pueblo colombiano. Esa desconfianza, comentó Eduardo Álvarez, director del área de Dinámicas del conflicto y negociaciones de paz de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, solo genera más rechazo en los colombianos que aseguran desconocer lo que se discute en la mesa.
“Los negociadores mínimo deberían haber mostrado una hoja de ruta en el camino a seguir para lo que falta en la negociación, pero ese silencio se interpreta que aún no tenían nada listo para mostrar”, comenta el experto.
Lo propuesta de las delegaciones es que aún sin una fecha por definir, el 2016 tiene que ser el año de la paz, con un acuerdo que beneficie a todos los colombianos.




