Cerca de 100 familias fueron desplazadas de predio entregado por la ANT

Noventa y nueve familias que tenían la esperanza de volver a cultivar y producir la tierra en el municipio de Astrea, Cesar, nuevamente volvieron a ser desplazados como lo fueron en la época del conflicto armado.
Esta situación tuvo origen a inicios de este mes cuando la Agencia Nacional de Tierras, junto con el antiguo dueño de la finca La Esmeralda, hicieron la entrega del predio a campesinos. Todo parecía transcurrir con normalidad hasta que el 7 y 8 de marzo fueron irrumpidos por un grupo de al menos 30 hombres armados con machetes, en tractores y en motocicletas, quienes los sacaron del predio.
De este desplazamiento se vieron afectados niños, ancianos, jóvenes y adultos, quienes en su mayoría pertenecen a una congregación cristiana.
El líder campesino Ronald Nieves relató cómo fueron los hechos. “Cuando estábamos durmiendo fuimos irrumpidos por los sujetos armados, preguntando por el líder, yo pude salir con mi familia y refugiarme en los potreros durante horas estuvimos perdidos porque no conozco la zona hasta la 3:00 de la mañana que fuimos rescatados por otros compañeros”, dijo.
Asimismo, describió que los otros líderes del campesinado de estas 99 familias recibieron amenazas de muerte y fue una zozobra total hasta que los obligaron a salir de la finca.
“Dijeron que tenían que desalojar y muchos se marcharon hacia el corregimiento de Arjona de donde son oriundos, y recordaron la época pasada. Son personas pacíficas que quieren la tierra para cultivar y producir no para actos de violencia. Esto nos genera tristeza porque son campesinos atacando a otros campesinos más aún cuando estamos en un gobierno que nos toca organizarnos y gestionar ante la Agencia Nacional de Tierras para ser beneficiados por medio de este programa que es la Reforma Agraria”, expresó Nieves.
Actualmente los campesinos están en la cancha del corregimiento de Arjona, donde han dispuesto carpas, hamacas, fogones para permanecer hasta que haya una intervención del Estado y de los organismos de control debido a que sienten temor en volver a La Esmeralda, pese a que la ANT hizo la entrega formal y legal del predio.




