Víctimas del corregimiento Mejor Esquina tendrán reparación colectiva
Buenavista. Funcionarios de la Unidad para las Víctimas y la alcaldía de esta localidad, socializaron con los habitantes del corregimiento de Mejor Esquina la resolución que los incluye en el Registro Único de Víctimas para una reparación colectiva y se reconoce y dignifica a las víctimas de la masacre del 3 de abril de 1988, ocurrida en esta población.
Con una jornada que se llevó a cabo en el rancho la Cansona, los funcionarios del gobierno notificaron la resolución nº 2015-238413 de 31 de octubre de 2015 con la que se le otorgan los beneficios a los pobladores.
Durante el acto una de las víctimas del comité de impulso dio lectura al poema ‘Mis Recuerdos’, también la lectura de las carteleras hechas por los habitantes de cada una de las veredas con mensajes alusivos a la garantía de no repetición, proceso de reparación y la paz.
Posteriormente hicieron una caminata denominada “por la memoria de las victimas del tres de abril”, la cual partió del rancho La Cansona hasta el lugar donde está ubicado el monumento en donde están escritos los nombres de las 27 víctimas asesinadas el día 3 de abril de 1988.
El corregimiento Mejor Esquina, en el municipio de Buenavista, sufrió el horror de guerra la cual una noche de jolgorio y felicidad se convirtió en un lugar de terror cuando a las 10:30 de la noche, mientras departían la fiesta del pueblo, amenizada por la banda Tres de Mayo, fueron sorprendidos por un grupo de hombres desconocidos vestidos de militares, quienes asesinaron a 27 personas entre adultos y jóvenes menores de edad.
En la región Caribe, la masacre de Mejor Esquina fue la primera en presentarse y fue anunciada días previos en las poblaciones cercanas como Planeta Rica, todas vez que días antes aparecieron grafitis que decían “Ya llegaron a limpiar, los magníficos”.
La incursión criminal de ese grupo paramilitar duró entre 30 y 45 minutos. Los hombres con sus camuflados y caras plácidas cuando ya se retiraban, en medio de despiadadas burlas, lanzaban frases que aún recuerdan: “lloren mucho a sus muertos, y suerte los que se salvaron”.



