El Niño se acerca más rápido de lo previsto y podría alcanzar niveles históricos

Cada vez crecen más las alertas por un fenómeno de El Niño más fuerte desde que se tienen registros y modelos de predicción observan que está avanzando más rápido de lo previsto en el océano Pacífico.
Así lo advierte una actualización reciente del Centro de Predicción Climática de la Noaa, que calcula una probabilidad de dos tercios de que el evento alcance una categoría fuerte o muy fuerte hacia el otoño o el invierno del hemisferio norte.
El Niño es un ciclo climático natural que ocurre cuando las aguas del Pacífico tropical se calientan lo suficiente como para alterar los patrones de viento en la atmósfera. Ese cambio genera efectos en cadena sobre el clima global, con impactos que pueden incluir sequías, olas de calor, incendios forestales, lluvias extremas y alteraciones en el suministro de agua en distintas regiones del planeta.
El nuevo informe del Noaa señala que la temperatura del océano se encuentra actualmente apenas por debajo del umbral necesario para declarar oficialmente condiciones de El Niño, pero se espera que supere ese límite el próximo mes. Esto representa un cambio importante frente a las proyecciones del mes anterior, cuando aún predominaban condiciones neutrales.
La autoridad estadounidense explica que la creciente proyección en la formación del fenómeno está relacionada con una extensa masa de agua cálida acumulada bajo la superficie del Pacífico ecuatorial central y oriental. Ese calor, al emerger, podría activar y fortalecer rápidamente el evento durante el verano y el otoño.
La Noaa también elevó a 96% la probabilidad de que El Niño se mantenga activo durante el invierno boreal, prácticamente asegurando su persistencia. Además, la posibilidad de que se convierta en un “Súper El Niño”, categoría reservada para los eventos más intensos, aumentó de una posibilidad de una entre cuatro a una entre tres entre noviembre y enero.


