Adiós a la “canita al aire”: proyecto de ley en Colombia busca cárcel para infieles
El Congreso estudia un proyecto de ley que busca sancionar la infidelidad cuando esta derive en violencia psicológica, física o emocional en el hogar colombiano.

En Colombia la infidelidad, más allá de ser un problema de pareja, ha sido señalada como una de las principales causas de rupturas, disputas y conflictos que terminan impactando la salud mental y física de las familias. Con ese argumento, la senadora Karina Espinosa Oliver, junto a otros congresistas, presentó el proyecto de Ley 212 de 2025, conocido como “Ley Cero Cacho, Cero Violencia”.
La iniciativa propone que la infidelidad, cuando conlleve a maltrato físico, psicológico o emocional, sea reconocida dentro de la legislación como violencia intrafamiliar. De aprobarse, las víctimas tendrían acceso inmediato a medidas de protección, acompañamiento psicosocial y asistencia jurídica.
El articulado plantea sanciones severas para quienes incurran en estas conductas. Además de la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima, los agresores podrían enfrentar condenas entre 4 y 8 años de prisión, así como sanciones económicas e indemnizaciones por daños materiales y emocionales, según lo determinen los procesos civiles y de familia.
Instituciones como la Fiscalía, el ICBF y las Comisarías de Familia serían las encargadas de atender las denuncias y garantizar la protección de los afectados. Paralelamente, el precandidato presidencial Santiago Botero lanzó su propia propuesta, a la que denominó “Ley para los cachones”, asegurando que la infidelidad es sinónimo de mentira y deslealtad, y que quienes engañan en lo personal no son confiables en el ámbito laboral o político.



