EE. UU. prohíbe el controvertido colorante «Rojo 3» tras su vínculo con el cáncer
La FDA prohíbe el uso del colorante eritrosina o "Rojo 3" en alimentos y medicamentos ingeridos por su relación con el desarrollo de cáncer en estudios con animales.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha decidido prohibir el uso del colorante sintético eritrosina, conocido como «Rojo 3», en alimentos y medicamentos ingeridos debido a su vinculación con el desarrollo de cáncer en estudios realizados con animales. Esta sustancia, derivada del petróleo, ha sido ampliamente utilizada para otorgar un tono rojo cereza brillante a productos como caramelos, gelatinas, bebidas y postres, incluyendo la popular torta Red Velvet.
Aunque en 1990 ya se había prohibido su uso en cosméticos y medicamentos tópicos, el «Rojo 3» continuó presente en productos consumibles, despertando preocupaciones por sus efectos en la salud. La medida actual se sustenta en la Cláusula Delaney de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, que impide la aprobación de aditivos con evidencias de carcinogenicidad en humanos o animales.
El colorante Rojo #3 se puede encontrar en la etiqueta de algunos productos alimenticios y cosméticos con alguno de los siguientes nombres:
- Rojo Ácido 51
- Rojo 3
- Rojo 14
- Sal Disódica de Tetraiodo Fluoresceína
- Laca de Eritrosina Alumínica
- Food Red 14
- FD&C Red 3
- Acid Red 51
- Acid Violet 51
- Erythrosine B & Erythrosin BS
- Eritrosin
- Eosina B
- Eosin J
- CI 45430
La industria alimentaria tiene hasta el 15 de enero de 2027 para eliminar este colorante de sus productos, mientras que los medicamentos ingeridos deberán adaptarse a esta normativa para 2028. Entre las alternativas, algunos países ya vigilan otros colorantes sintéticos como el E129 (rojo allura) y el E123 (amaranto), los cuales también han sido cuestionados por posibles efectos en la atención y actividad de los niños.
En Colombia, la eritrosina se ha encontrado en dulces, gaseosas rojas y otros alimentos procesados, lo que podría abrir el debate sobre regulaciones locales. Mientras tanto, los consumidores son instados a revisar las etiquetas y optar por alternativas más seguras.



