Ana Paola García, elegida coordinadora del frente parlamentario contra el hambre para Sudamérica

La representante a la Cámara por Colombia Ana Paola García Soto fue elegida como Coordinadora del Frente Parlamentario Contra el Hambre para Sudamérica, en el marco del I Foro Parlamentario Iberoamericano y Caribeño por la Seguridad Alimentaria, celebrado esta semana en Ciudad de México, que contó con el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).
“Recibo con humildad, emoción y profunda gratitud esta designación como Coordinadora Regional”, expresó García Soto, y subrayó que “el hambre no se erradica con buenas intenciones, sino con políticas, presupuestos y decisiones valientes”, señalando que su coordinación servirá de puente entre parlamentos y comunidades para transformar diagnósticos en acciones medibles en territorio.
La elección reviste un significado estratégico para Colombia: consolida el liderazgo parlamentario del país en materia de derecho humano a la alimentación —reconocido en el ordenamiento nacional— y permitirá promover estándares comunes de seguimiento, con presupuestos anuales, indicadores públicos y reportes periódicos, alineados con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (ODS 2) – Hambre Cero.
Agenda prioritaria y enfoque territorial
La nueva coordinación impulsará una hoja de ruta con metas verificables: asignación presupuestal anual para la seguridad alimentaria, indicadores públicos comparables, reportes trimestrales técnicos y espacios de seguimiento con organizaciones de mujeres rurales, indígenas, afrodescendientes y de la pesca artesanal. Este enfoque se sustenta en la convicción —expresada por García Soto— de que la lucha contra el hambre “comienza en el campo”.
Liderazgo desde Colombia: Ley de Mujer Rural como herramienta regional
García Soto destacó la Ley de Mujer Rural, Campesina y de la Pesca promovida desde Colombia como un modelo exportable para fortalecer la producción, el acceso a la tierra, el crédito y la educación en la ruralidad sin desarraigo, así como la posibilidad de que entidades territoriales destinen hasta el 5% de sus partidas a fondos para el empoderamiento económico de las mujeres del campo. La Ley también robustece el Fondo de Fomento para la Mujer Rural (FOMUR) y plantea medidas concretas para cerrar brechas en el acceso a oportunidades. La congresista subrayó la urgencia de pasar del reconocimiento normativo al impacto medible en los territorios: en Colombia, la inseguridad alimentaria afecta a millones de personas y cientos de niños han sido víctimas de desnutrición aguda en los últimos años; “dimensionen al Estadio Azteca lleno para entender la magnitud de esa cifra”, expresó recientemente, llamando a respaldar las leyes con recursos, cronogramas y verificación.
Compromiso con aliados y cooperación
García Soto reconoció el rol histórico de la FAO y el apoyo de la cooperación de México y España para fortalecer la acción parlamentaria contra el hambre, a la vez que reiteró que el éxito depende de una coalición efectiva entre congresos, gobiernos locales y sociedad civil organizada



