Bloqueo a Cerro Matoso completa ocho días y afecta operación, empleo y economía regional

El bloqueo en la vía de acceso a Cerro Matoso completa ocho días consecutivos y ya genera efectos directos sobre la operación, el empleo y la economía en Córdoba. La interrupción ha detenido el flujo de insumos y productos, ha afectado a más de 2.000 trabajadores y ha provocado pérdidas en la producción de níquel que superan los 1,7 millones de dólares, en un escenario que sigue escalando con el paso de los días.
La compañía señaló que, aunque es ajena a las causas del paro minero que originó la protesta, enfrenta consecuencias que impactan el funcionamiento de una operación industrial que requiere continuidad. La situación, según la empresa, está afectando derechos como el trabajo y la libre movilidad de quienes dependen de la actividad.
El bloqueo ha generado limitaciones en el funcionamiento de la operación, que depende de un flujo constante de insumos y de la salida regular de producto terminado. Actualmente, permanece suspendido el despacho de ferroníquel hacia Cartagena, con 13 camiones diarios que han dejado de movilizarse, lo que equivale a más de 440 toneladas al día.
A esto se suma la restricción en el ingreso de insumos, lo que afecta procesos que requieren operación continua. También se ha detenido la entrada de mineral desde Queresas y Porvenir, en Planeta Rica, donde cada día dejan de ingresar cerca de 20 camiones, equivalentes a unas 1.600 toneladas.
La interrupción en estos flujos ha impactado la producción. Según la compañía, se han perdido más de 120 toneladas de níquel, lo que representa aproximadamente 1,7 millones de dólares, como consecuencia de las dificultades para mantener el ritmo normal de la operación.
El modelo industrial de Cerro Matoso funciona las 24 horas, por lo que cualquier alteración en la cadena logística incrementa los riesgos en procesos críticos. La empresa advirtió que la continuidad del bloqueo aumenta la exposición a afectaciones en la infraestructura y en la seguridad de las personas, especialmente en el funcionamiento de los hornos.
El efecto del bloqueo también se refleja en el personal vinculado a la operación. Más de 2.000 trabajadores han visto afectados sus derechos al trabajo y a la movilidad, mientras que cerca de 400 personas permanecen en la planta sin posibilidad de relevo en sus turnos habituales.
La situación se extiende a la red de proveedores y contratistas. Cerca de 50 contratos de bienes y servicios han sido suspendidos de manera parcial o total, afectando actividades como transporte, servicios metalmecánicos, ingeniería y obras de infraestructura.
Estas interrupciones tienen efectos sobre los ingresos de las empresas vinculadas y de las familias que dependen de estas actividades. El impacto se traslada a la dinámica económica de la región, donde la operación minera tiene un peso relevante.
“Cerro Matoso y su personal, que son completamente ajenos a los motivos que han originado el paro minero, están siendo gravemente afectados por una situación externa que hoy vulnera derechos fundamentales”, indicó la compañía.
Frente a la continuidad del bloqueo, la empresa reiteró que respeta el derecho a la protesta pacífica, pero advirtió que las condiciones actuales están afectando a terceros que no hacen parte de la situación que originó las manifestaciones.
“La compañía respeta el derecho a la protesta pacífica; sin embargo, no es aceptable que, en el marco de estas manifestaciones, se vulneren los derechos fundamentales de terceros ajenos a la situación”, señaló.
En ese contexto, hizo un llamado a las autoridades nacionales, regionales y locales para que intervengan y restablezcan la movilidad en la zona, con el fin de evitar una mayor escalada de los impactos sobre la operación y las comunidades.
La prolongación del bloqueo mantiene en tensión la continuidad de la actividad industrial, en un escenario donde la interrupción de procesos y la afectación de la cadena productiva continúan acumulando efectos sobre el empleo y la economía local.


