China marca un precedente con el primer pulmón porcino implantado en una persona
Un equipo de cirujanos logró, por primera vez, trasplantar un pulmón de cerdo a un ser humano. El procedimiento abre un camino inédito en la lucha contra la escasez de órganos.

Un equipo médico de la Universidad de Guangzhou, en China, llevó a cabo el primer trasplante de pulmón de un cerdo a una persona. La intervención, de carácter experimental, fue realizada en un paciente de 39 años con muerte cerebral y representa un avance pionero en el campo de los xenotrasplantes.
El órgano trasplantado, modificado genéticamente para mejorar su compatibilidad, funcionó durante nueve días sin rechazo inmediato ni infecciones graves. Sin embargo, el paciente presentó edema a las 24 horas y complicaciones inmunológicas en los días siguientes, lo que llevó a la familia a solicitar la finalización del procedimiento al noveno día.
El logro, publicado en la revista Nature Medicine, evidencia el enorme desafío que supone el trasplante de pulmón, un órgano particularmente vulnerable por su exposición al aire y el intenso flujo sanguíneo. Expertos señalan que, a diferencia de otros órganos como el riñón o el hígado, la viabilidad clínica de los pulmones en este tipo de experimentos aún está lejos de alcanzarse.
La motivación detrás de estas investigaciones responde a una necesidad urgente: la falta de órganos. Solo en Europa, el año pasado más de 4.000 personas permanecieron en lista de espera para un trasplante de pulmón, de las cuales 216 fallecieron sin acceder al procedimiento. Aunque España lidera en donación de órganos con 326 trasplantes pulmonares en 2023, la escasez es global, lo que impulsa a países como China y Estados Unidos a avanzar en esta línea científica.
Especialistas como Beatriz Domínguez-Gil, directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), sostienen que será necesario perfeccionar la ingeniería genética, las técnicas de preservación y los protocolos de inmunosupresión antes de hablar de viabilidad real. Aun así, este primer paso marca un precedente que podría transformar el acceso al trasplante en el futuro.





