Crece la presión por usar IA: empresas despiden a quienes no se adapten
Cada vez más empresas están exigiendo el uso de inteligencia artificial en las tareas diarias y sancionando a quienes no la adopten.

El panorama laboral global sigue cambiando a pasos acelerados y, según un episodio reciente del podcast Tech News Briefing del Wall Street Journal, la inteligencia artificial ya no es una opción, sino una obligación para millones de trabajadores. Lindsay Ellis, periodista especializada en temas laborales, explicó que compañías grandes y pequeñas están adoptando la misma estrategia: quien no utilice IA corre el riesgo de ser reemplazado o despedido, una realidad que preocupa a expertos consultados por Panorama del San Jorge.
El caso de IgniteTech refleja con claridad esta nueva dinámica. La empresa comenzó promoviendo espacios de aprendizaje sobre IA, pero pronto convirtió el proceso en un requisito obligatorio. Los empleados debían reportar semanalmente el uso de estas herramientas y, con apoyo de sistemas automatizados como ChatGPT, la empresa clasificó al personal según su nivel de adopción. Los trabajadores con menor puntaje fueron despedidos en varias rondas de recortes.
Incluso altos directivos vivieron la presión interna. Greg Coyle, quien fue jefe de producto, alertó sobre los riesgos de avanzar demasiado rápido hacia la automatización, pues muchas de estas tecnologías aún están en fase de consolidación. Aunque no se oponía a la IA, sí pedía precaución en la estrategia. Fue separado del cargo meses después de expresar sus preocupaciones.
La tendencia ya se replica en otras empresas, donde se premia a quienes lideran la adopción tecnológica y se penaliza a quienes se quedan atrás, con evaluaciones negativas o despidos. La señal es clara: en este nuevo mercado laboral, la empleabilidad depende directamente de la capacidad para integrar IA en las tareas cotidianas.
A pesar del ritmo acelerado, persiste la resistencia. Un sondeo en Estados Unidos reveló que cerca del 40% de quienes no usan IA no confían en que mejore su trabajo, y un 11% simplemente no quiere cambiar sus hábitos. Sin embargo, consultoras como Gartner y McKinsey señalan que entre el 54% y el 70% de las empresas invirtieron en IA durante 2024, impulsando procesos de automatización, personalización y análisis de datos. La conclusión de los expertos es sencilla: el futuro laboral ya se partió entre quienes aprovechan la tecnología y quienes podrían quedarse fuera por no adoptarla.




