¡Cuidado! Estas 5 plantas pueden ser tóxicas para tu perro o gato
Muchas plantas de interior y exterior pueden ser un riesgo para la salud de perros y gatos. Conoce cuáles evitar y cómo reaccionar ante una posible intoxicación.
Tener plantas en casa aporta frescura, purifica el aire e incluso mejora el estado de ánimo. Sin embargo, no todas son seguras para las mascotas. Algunas contienen sustancias tóxicas que pueden causar desde irritaciones en la piel hasta problemas digestivos graves o incluso la muerte si se ingieren en grandes cantidades.
En Colombia, el 70% de los hogares tiene al menos una mascota, según datos de la firma Kantar. Esto hace aún más importante conocer qué especies de plantas pueden representar un riesgo para perros y gatos y tomar precauciones.
Plantas tóxicas que debes evitar
Según expertos de la empresa Purina y la clínica veterinaria Galán, estas son algunas de las plantas más peligrosas para los animales:
- Aloe Vera: Aunque es conocida por sus propiedades medicinales en humanos, en perros y gatos puede causar vómitos, diarrea y deshidratación si la ingieren o entran en contacto con su savia.
- Narcisos: Su llamativo color amarillo puede atraer a las mascotas, pero su consumo puede provocar irritaciones en la piel, diarrea, salivación excesiva y, en casos graves, temblores.
- Lirios: Especialmente tóxicos para los gatos, pueden causar pérdida de apetito, sed excesiva y problemas digestivos severos.
- Hiedra: Esta planta trepadora puede generar irritaciones en la piel de perros y gatos con solo tocarla. Su ingesta puede causar vómitos y diarrea.
- Laurel de jardín: Su consumo puede provocar alteraciones cardíacas y metabólicas en gatos y perros.
Síntomas de intoxicación y qué hacer
Si tu mascota ha estado en contacto con alguna de estas plantas y presenta síntomas como salivación excesiva, vómitos, diarrea, convulsiones, pérdida de equilibrio o dificultades respiratorias, es fundamental acudir de inmediato al veterinario.
Para prevenir intoxicaciones, es recomendable mantener las plantas fuera del alcance de los animales y asegurarse de que las especies en casa sean seguras para ellos. Además, ante cualquier sospecha, no intentes remedios caseros y busca ayuda profesional.


