El calor puede disparar el consumo de gasolina: errores comunes que hacen gastar hasta 25% más combustible
Las altas temperaturas no solo incomodan a los conductores, también afectan directamente el rendimiento del vehículo. Expertos advierten que algunos hábitos simples pueden marcar la diferencia entre ahorrar combustible o gastar de más en plena ola de calor.

Durante los días de intenso calor, el funcionamiento de los vehículos puede verse afectado más de lo que muchos imaginan. El aumento de la temperatura y los trancones frecuentes pueden elevar el consumo de combustible hasta en un 25%, especialmente en trayectos cortos donde el aire acondicionado tarda más en enfriar el interior del carro. Así lo indican expertos citados por la American Automobile Association (AAA).
El calor obliga al motor a trabajar con mayor esfuerzo, principalmente por el uso del aire acondicionado y por factores como conducir con las ventanas abiertas. Cuando el vehículo circula a alta velocidad con los vidrios abajo, se genera una resistencia al aire que hace que el motor consuma más gasolina. Por eso, los especialistas recomiendan encontrar un equilibrio: a baja velocidad, ventilar el carro antes de encender el aire puede ayudar, mientras que en carretera es mejor mantener las ventanas cerradas y usar el aire en un nivel moderado.
Otro aspecto que influye en el consumo es la forma de conducir. Aceleraciones bruscas, frenadas repentinas o manejar a exceso de velocidad obligan al motor a exigir más energía. También es importante buscar sombra para estacionar o utilizar parasoles, ya que estas medidas reducen la temperatura interna del vehículo y facilitan que el sistema de climatización funcione con menor esfuerzo cuando se vuelva a encender el motor.
El peso adicional dentro del carro también impacta el rendimiento. Transportar objetos innecesarios o cargar equipaje en portaequipajes externos aumenta la resistencia y el gasto de combustible. A esto se suma la importancia del mantenimiento preventivo: revisar la presión de las llantas, el nivel de refrigerante y el estado del sistema de enfriamiento ayuda a prevenir daños costosos y mantener el motor en buen estado, especialmente cuando el clima es exigente.
Las autoridades y expertos insisten en que, ante señales de sobrecalentamiento —como cuando el indicador de temperatura se acerca a la zona roja o aparece vapor en el motor— lo más recomendable es detener el vehículo y permitir que se enfríe antes de continuar. Adoptar hábitos responsables y cuidar detalles básicos puede significar un ahorro importante y prolongar la vida útil del automóvil en temporadas de calor intenso.





