ESTILO DE VIDA

Ojo al estrenar: la ropa nueva también puede traer bacterias y químicos que pueden afectar tu salud

Estrenar ropa sin lavarla es más común de lo que parece. Sin embargo, expertos advierten que las prendas nuevas pueden contener químicos y microorganismos que afectan la piel.

Comprar una prenda y usarla de inmediato es una tentación que muchos no resisten. Pero detrás de ese olor a “nuevo” y de los colores intactos, puede haber residuos químicos, polvo y hasta microorganismos acumulados desde su fabricación hasta su llegada a la tienda. Lavar la ropa nueva antes de usarla es una recomendación básica de higiene y salud que ayuda a prevenir alergias e irritaciones en la piel.

Durante el proceso de producción textil se emplean pesticidas en cultivos como el algodón o el lino, además de tintes, blanqueadores y sustancias químicas para fijar colores y evitar arrugas. Entre estos compuestos puede encontrarse el formaldehído, conocido por ser altamente irritante. Estudios han detectado incluso restos de secreciones y bacterias en prendas recién compradas. Aunque el riesgo no siempre es alto, el contacto directo con la piel —sobre todo si es sensible— puede desencadenar enrojecimiento, picazón o reacciones alérgicas.

El traslado también influye. Muchas prendas recorren miles de kilómetros antes de llegar a los almacenes en Colombia, pasando semanas o meses almacenadas en condiciones que el comprador desconoce. En ese tiempo, los tejidos pueden acumular gérmenes, ácaros del polvo o moho, señalados por especialistas como desencadenantes frecuentes de alergias. A esto se suma la exhibición en tienda: la ropa pasa por varias manos, puede probarse varias veces o incluso caer al suelo.

La recomendación no aplica solo para la ropa interior, aunque esta merece especial cuidado por estar en contacto con zonas sensibles. También deben lavarse camisetas, pantalones, vestidos y, con mayor razón, la ropa de bebé, ya que su piel es más delicada. Leer la etiqueta, lavar las prendas nuevas por separado —especialmente si son de colores fuertes— y usar detergentes suaves o incluso añadir un poco de vinagre o bicarbonato puede ayudar a eliminar residuos químicos. Además, este primer lavado evita que los tintes manchen otras prendas.

En Panorama del San Jorge compartimos este tipo de recomendaciones prácticas que impactan la salud cotidiana. Un gesto tan simple como lavar la ropa nueva puede marcar la diferencia entre disfrutar un estreno con tranquilidad o enfrentar una molestia en la piel.

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