Robinson Pitalúa: El campeón mundial de Boxeo que Colombia no pudo tener
Robinson Pitalúa Támara alcanzó a realizar en el boxeo profesional 6 peleas y todas las ganó.
Montería. Ya han pasado 30 años de la infausta desaparición del que en su momento surgía como un soberano boxeador, que no se pudo consagrar por su repentino e inesperado fallecimiento en Miami, Estados Unidos, donde pereció ahogado en un lago artificial el domingo 22 de septiembre de 1985, el otrora púgil monteriano Robinson Pitalúa Támara.
El pasado martes en Montería se rememoró el lamentable hecho que muchos cordobeses lloraron hace tres décadas, pero que las lágrimas se fraguaron en abundancia cuando su cuerpo arribó a la tierra que lo vio nacer y que luego la misma tierra lo arropara dentro de un cajón en el cementerio La Esperanza de Montería, cuatro días después de su deceso (jueves 26 de septiembre de 1985) cuando su féretro fue acompañado por un millar de personas.
La muerte le había arrebatado a Colombia a un seguro campeón mundial de boxeo que previo a su fallecimiento se mostraba como un gran prospecto del deporte de las narices chatas, con tan solo 21 años recién cumplidos.
El mes de septiembre se convirtió para los padres de Robinson (Rafael y María Elena) en un mes de mucha felicidad, pero esa alegría sufrió un contraste en el mismo mes, aunque en épocas diferentes. En primera instancia porque el 3 de septiembre de 1964 había nacido en la Perla del Sinú, un diamante en bruto del boxeo, pero el 22 de septiembre de 1985 toda esa irradiación de felicidad se opacó por la muerte de la mencionada gran promesa boxística.
Conmemoración
En el marco del acto de conmemoración, celebrado en el Área Cultural del Banco de la República, estuvieron presentes, recordando anécdotas, muchas personas que lo formaron como persona y deportista. Entrenadores de la talla del ‘Yata’ Durango y el bolivarense Pedro Vanegas, forjadores del extinto púgil sinuano, rememoraron la calidad boxística de Pitalúa Támara del que igualaron en decir “era excepcional y ágil. Hubiese sido un campeón mundial”.
En el recinto bancario nadie negó las capacidades boxísticas de Robinson, hasta el punto que llegaron a igualarlo con la calidad deportiva del otrora monarca orbital Miguel ‘Happy’ Lora, quien era asistente de lujo en el conversatorio, al que otro campeón mundial monteriano asistió: Carlos Maussa.
El ganador del cetro superligero de la AMB en Atlantic City, Estados Unidos, en 2005, fue osado, así como lo fue en su carrera deportiva, al ‘lanzar’ la pregunta ¿Quién fue mejor Pitalúa o ‘Happy’?, pero la respuesta fue un manjar de risas de los presentes, lo que invocaba que era un evasiva respuesta a la difícil interrogación.
El docente jubilado e historiador Óscar William Vega Benitorrevollo, en entrevista a este medio, se enorgulleció en contar las vivencias que tuvo con Robinson, en este caso fuera del ring. “Fui profesor de Robinson y todos sus hermanos en el Colegio Nacional (José María Córdoba). Él era un joven que le gustaba mucho la historia, sobre todo de los temas de los Zenúes y los hechos libertarios del Sinú. Cuando terminaba las clases y yo salía del salón bajando las escaleras peldaño por peldaño, luego él se iba detrás de mí bajando las escaleras pero saltando, demostrando lo ágil que era. Quería que le siguiera hablando de historia”, dijo Vega Benitorrevollo.
Como anécdota recordó: “Haciendo un movimiento de piernas, como los que hacen en los entrenamientos, Robinson le decía delante de mí, solo por molestar, al profesor de matemática que sus clases eran ‘chatarras’ y que no eran de buenas como las de historia que yo le daba”, indicó.
Domingo Fuentes Paternina, quien en la actualidad es docente en el área de Ciencias Sociales y árbitro de boxeo, fue compañero de entrenamiento de Robinson. Él recordó a Pitalúa como una persona con carisma, servicial y obviamente con una gran calidad deportiva. “Recuerdo que una vez íbamos a tener unas peleas previas a unos combates profesionales y a mí se me olvidó llevar la pantaloneta con la que me tocaba pelear.
Él me dijo que me la prestaba y que no le importaba que se la entregara sudada. Él siempre se mostró como una persona con voluntad y ganas de servir a los demás”, dijo Fuentes Paternina. En lo deportivo, Domingo Fuentes habló de las virtudes de su excompañero de ring del que manifestó: “Su estilo era siempre de pelear hacia adelante, tenía muchos deseos de ganar. En las peleas aficionadas previas a las profesionales se mostraba como un fuerte boxeador porque sabía que pelear allí era una vitrina para nosotros los amateur”.
Fuentes Paternina agregó que los entrenadores del momento como Pedro Vanegas tenían cierta preferencia con Robinson. “Como era muy rápido para aprender y tenía una inteligencia que otros no teníamos para captar las ideas del entrenador, ellos le explicaban con mucha más dedicación a él”, expresó.
Treinta años después del deceso de Robinson Pitalúa, su nombre aún vive en la memoria de los cordobeses, al punto que en Montería un barrio lleva su nombre. Seguramente más de uno se habrá preguntado porque la muerte privó a Colombia de tener a un campeón mundial.
Tomado de Al Día
