La verdad de Cerro Matoso contada por quienes la conocemos
Trabajadores y contratistas de la empresa Cerro Matoso, y familias de la región del Alto San Jorge, unidos, queremos expresar nuestra indignación por la campaña de difamación a través de algunos medios de comunicación y redes sociales por una supuesta sentencia de la Corte Constitucional que injustamente destruye nuestra Empresa, ofende nuestra gestión como trabajadores y menosprecia la contribución social que hoy es ejemplo en Colombia y el mundo. Por esto decidimos contar la verdad:
– Cerro Matoso no es solo el nombre de una empresa; es un grupo de seres humanos, operadores, técnicos y profesionales orgullosos de nuestro trabajo y de nuestra buena gestión
– Trabajar bajo los más altos estándares de salud, seguridad, ambiente y comunidad, no sólo es nuestra prioridad, es nuestra vocación y hace parte de los valores que guían nuestro diario actuar. Cuidamos la vida por encima de cualquier otra consideración. Cumplimos con rigurosidad las exigencias legales y somos un referente para la industria nacional. Nuestros indicadores de gestión son más exigentes que los estándares normativos y en los 35 años de operación nunca hemos sido sancionados por los entes de control del Estado que nos auditan permanentemente.
Siembras por compensación realizadas con participación de la comunidad.
– Cerro Matoso ha obtenido diferentes reconocimientos en salud, ambiente y comunidad, de distintas instituciones nacionales e internacionales como el Departamento de la Prosperidad Social, el Centro Internacional de Responsabilidad social empresarial, Comfamiliar Huila, Banco de Occidente con el premio nacional de ecología Planeta, Andesco, el Consejo Colombiano de Seguridad y Salud en el Trabajo, entre muchos otros.
Brigada de Salud realizada por la Fundación Panzenú en comunidades.
– La salud ocupacional en nuestra empresa tiene un enfoque preventivo de reconocido prestigio nacional por el sector empresarial y las sociedades científicas. En los 35 años de operación de la empresa ninguno de los trabajadores y extrabajadores ha sido calificado por la administradora de riesgos laborales con cáncer de tipo ocupacional o ninguna otra enfermedad laboral relacionada con el níquel, siendo nosotros quienes ejecutamos directamente la operación. Un estudio de la Universidad de Antioquia en el 2009, concluyó de manera textual: “los resultados del estudio citogenético están en consecuencia con los bajos niveles de níquel en sangre y también con los resultados del estudio de material particulado y caracterización del níquel realizado en el año 2006. En dicho estudio, las mediciones de níquel no alcanzaron los límites permisibles establecidos por la conferencia americana de higienistas industriales ACGIH. Lo anterior muestra la efectividad de las acciones de salud ocupacional y de vigilancia epidemiológica que lleva a cabo la empresa”. Como este estudio, con evidencias y no con percepciones, existen muchos estudios más.
– En 35 años no hemos recibido ninguna sanción ambiental. Nuestra calidad de aire es tan buena como el de una ciudad limpia como lo es Ibagué, que en el 2016 fue calificada como una de las ciudades de mejor calidad ambiental en el país. Nuestra empresa ha invertido gran cantidad de recursos y tecnologías para controlar, manejar y mantener nuestras emisiones muy por debajo de los niveles permitidos por la ley colombiana.
– Cerro Matoso no es una empresa perfecta, pero de lejos es una de las empresas con los mejores estándares de calidad, comunidad, seguridad, salud y medio ambiente en el país.
– La supuesta sentencia de tutela que destruye nuestra fuente de empleo fue fallada en primera y segunda instancia a favor de Cerro Matoso y coincidencialmente seleccionada con pinzas por el cuestionado magistrado Jorge Pretelt, amigo personal y ahora cliente del abogado Abelardo De La Espriella. Recordemos que el señor Pretelt fue denunciado por corrupción por sus propios compañeros de trabajo precisamente por hechos como estos. Y sin ser esto suficiente, el colega del Sr. Pretelt y compañero de voto en los fallos al interior de la Corte Constitucional, el polémico magistrado Alberto Rojas Ríos, quien lo sucedió en el proceso, es el ponente de este supuesto fallo, y quien sagazmente omitió todo el soporte técnico probatorio de Medicina Legal y otras instituciones reconocidas, en donde se evidenciaba claramente que no había ninguna relación de causalidad entre las condiciones de salud de las comunidades y la operación de Cerro Matoso. ¿Quién es realmente el ganador detrás de este supuesto fallo? Las comunidades vecinas que se pueden quedar sin la empresa que sólo ha traído desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de la región donde opera, o el abogado De la Espriella que hace firmar poderes a miembros de las comunidades, con la expectativa de indemnizaciones millonarias con el que él a través de su firma de abogados se quedaría con un alto porcentaje de la posible reparación.
– Nos genera profundo cuestionamiento la razón por la cual los apoderados jurídicos de las comunidades se negaron a la realización del estudio de determinantes de la salud, liderado por el Ministerio de Salud y que fue solicitado por Cerro Matoso en la renovación de la concesión de 2012, para dar soporte técnico y científico de la más alta calidad, y así permitir comprender de manera objetiva lo que realmente sucede al interior de las comunidades con relación a su salud. Sin la existencia de dicho estudio y sin tener en cuenta la evidencia científica probatoria que se presentó, ¿cómo se llegó entonces a inferir los supuestos daños?
– Cerro Matoso no ha sido ajena a la realidad de las comunidades vecinas ante la ausencia de algunas entidades del Estado colombiano. Todo lo contrario. Por años como trabajadores y habitantes de la región hemos sido testigos de la inversión social que ha hecho la empresa para contribuir al mejoramiento de la salud y calidad de vida de los habitantes del alto San Jorge, como: Construcción y mejoramiento de viviendas, pavimentación de vías, casas indígenas, construcción de escuelas y dotación de las mismas, todo esto en nuestras comunidades; becas de estudios universitarios a más de 120 miembros de las comunidades, muy por encima de la práctica de otras industrias; proyectos para el rescate de la cultura; Hospital Local de Montelibano, uno de los mejores del departamento; Centro de Recursos Educativos CREM; SENA del Alto San Jorge; acueducto de Montelíbano; Centro de Desarrollo Infantil; Centro de desarrollo productivo; infraestructura vial, y muchos más. Hemos venido trabajando de la mano con las comunidades y fomentamos su desarrollo. Somos ejemplo para la industria en el relacionamiento con ellas por desarrollar un esquema transparente de dialogo social.
Cerro Matoso ha contribuido al rescate de la cultura de nuestras comunidades.
Por todo lo anterior, nosotros podemos afirmar de manera legítima, transparente y cierta, que la empresa Cerro Matoso:
NO enferma a las comunidades; ni es el precursor o el determinante negativo de su salud.
NO incumple ninguna de las normas ambientales, lo que es garantía para la no afectación de la salud a las personas.
NO es indolente ni indiferente con las carencias y realidades socio económicas o de salud en las comunidades.
Invitamos a la comunidad, a los medios de comunicación y de manera especial a la Sala en pleno de la Corte Constitucional, a valorar objetivamente y de manera justa y actuando en derecho, a la compañía en la cual trabajamos.
¡No es justo que se acabe con la moral de una empresa que ha sido referente y orgullo para la región del Alto San Jorge, el departamento de Córdoba y Colombia en general, porque somos minería e industria responsable y Bien Hecha!






