La migraña no es “solo un dolorcito”: así se identifica y cuándo acudir al médico
En medio del ritmo acelerado del Caribe colombiano, muchas personas conviven con dolores de cabeza sin saber realmente qué los causa. Panorama del San Jorge explica las señales que ayudan a diferenciar una simple molestia de una migraña incapacitante.

Aunque solemos meter todos los dolores de cabeza en el mismo saco, la realidad es mucho más compleja. La neuróloga Amaal Starling, especialista de Mayo Clinic, recuerda que existen más de 200 tipos de cefaleas, cada una con características distintas. Según explica, entender estas diferencias permite un diagnóstico más preciso y un manejo adecuado, algo fundamental en una región como la nuestra donde muchas personas normalizan el malestar o se automedican con frecuencia.
Starling insiste en que la migraña no es “solo un dolor”, sino una enfermedad neurológica que puede incapacitar a quienes la padecen. Mientras la cefalea tensional suele sentirse como una presión leve o moderada sin síntomas adicionales, la migraña viene acompañada de señales muy claras: sensibilidad a la luz, sonidos fuertes, olores, náuseas o vómitos. En la cefalea en racimos, el dolor es intenso, localizado en un solo lado de la cabeza y alrededor del ojo, y se describe como uno de los más fuertes que se pueden experimentar.
Otras condiciones, como la neuralgia del trigémino, producen un dolor breve, punzante y eléctrico en la mandíbula o el rostro, que puede activarse incluso con acciones cotidianas como hablar, masticar o sentir una corriente de aire. Identificar estas variaciones ayuda a evitar diagnósticos erróneos, algo común cuando se etiquetan todas las molestias como migraña o tensión.
La especialista también explica que la migraña suele estar subdiagnosticada, especialmente en mujeres, por el estigma y la creencia de que “es normal porque le pasa a toda la familia”. Entre los detonantes más frecuentes se encuentran el estrés, las noches mal dormidas y los cambios bruscos de clima, situaciones que cualquiera en el Caribe ha sentido en carne propia. En algunos casos, aparece aura, un fenómeno visual que dura entre 20 y 60 minutos y precede al dolor.
El tratamiento combina medicamentos, hábitos regulares y prevención. Dormir bien, hacer ejercicio moderado y llevar un diario de los episodios puede marcar la diferencia. Para la consulta médica, Starling recomienda llevar anotaciones claras sobre cuándo empezó el dolor, cuántos días se presenta al mes y qué síntomas lo acompañan. Esta información permite que el profesional ajuste el plan de manejo y descarte complicaciones.




