Muertos aparecen como beneficiarios de Programa de Alimentos del ICBF

La Diari logró identificar que en medio de la modalidad adaptada para suministrar las raciones alimentarias a niños y niñas entre los cero y los cinco años en medio de la pandemia.
Más de 15.000 beneficiarios con documentos de identidad reportados como fallecidos ante la Registraduría Nacional recibieron al menos 28.000 raciones de alimentos entregadas por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.
El hallazgo corresponde a un seguimiento de la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (DIARI) de la Contraloría General de la República, que encontró 69 alertas por irregularidades en la entrega de alimentos por parte de contratistas del ICBF en medio del Programa de Canastas Nutricionales.
La Diari logró identificar que en medio de la modalidad adaptada para suministrar las raciones alimentarias a niños y niñas entre los cero y los cinco años en medio de la pandemia, diversos contratistas de la entidad entregaron 28.018 raciones a 15.580 acudientes que aparecen reportados como fallecidos en la base de datos de la Registraduría.
Según la Contraloría, el valor de estas raciones asciende a 2.241 millones de pesos, pues cada ración de alimentos tiene un valor mínimo de 80.000 pesos. De las más de 28.000 raciones asignadas a personas fallecidas, 4.548 se realizaron en el departamento de La Guajira entre los meses de mayo, junio y julio.
Además de las entregas a acudientes fallecidos, se identificaron menores que aparecían reportados como beneficiarios del programa de Canastas Nutricionales, pero que también, según los reportes de la Registraduría, habían fallecido tiempo antes. Sus números de identificación eran usados con otros nombres y apellidos en el programa de alimentos.
En total, la Diari detectó 48 entregas a 21 menores de edad fallecidos, de acuerdo a los datos de la Registraduría. 37 de estas entregas se dieron a 16 menores en Chocó y otras ocho a dos menores de edad en Nariño.
La Diari encontró además que en varios departamentos del país hay personas con múltiples beneficiarios. Por ejemplo, un adulto reclamó 195 beneficios aludiendo ser el acudiente de 195 menores de edad en Teorama, Hacarí, San Calixto, La Playa, Ábrego, y El Carmen, en Norte de Santander.
Así mismo, en Chimichagua, Cesar, una mujer aseguró ser madre de 172 niños y niñas, por lo que recibió raciones de alimentos por cada uno de ellos. Otro adulto aseguró ser tío político de 134 menores de edad en Buenaventura, Valle del Cauca, reclamando beneficios del programa de alimentos.
“Esto tiene que parar. No pueden seguir los operadores proporcionándole las raciones a personas cuyos documentos de identidad indican que están reportadas como fallecidas”, afirmó María Fernanda Rangel, directora de la Diari.
Por último, la Diati encontró contratos con bajos índices de cumplimientos. Entre los meses de mayo, junio y julio existen contratos con pocas entregas o con ninguna entrega, que ascienden a un valor de 12.087 millones de pesos por entregar.
La información de la Diari se obtuvo de las mismas planillas de los operadores del ICBF, que fueron cruzadas con datos de la Registraduría. Cada planilla fue digitalizada y analizada por medio de algoritmos.



