Nueve municipios de Córdoba se declaran en calamidad pública por lluvias

La intensa temporada de lluvias ha llevado a ocho municipios del departamento de Córdoba a declarar calamidad pública, buscando manejar la emergencia causada por inundaciones y desbordamientos. En Cereté, las precipitaciones han provocado inundaciones en diversos sectores, mientras que en Tierralta, las crecientes de quebradas y arroyos han puesto en riesgo a varias comunidades.
Uno de los municipios más afectados es Ayapel, donde el desbordamiento del dique Cara de Gato ha inundado extensas áreas rurales, causando graves daños a familias y cultivos. Esta situación subraya la necesidad urgente de medidas de emergencia para mitigar los efectos devastadores de las lluvias en la región.
Montería, la capital departamental, también ha declarado calamidad pública para atender las emergencias en sus zonas rurales, afectadas por desbordamientos de arroyos que han causado estragos significativos. Además, los municipios de Puerto Libertador y Montelíbano se han sumado a esta medida, enfrentando situaciones similares de inundaciones y desbordamientos.
En La Apartada, las autoridades locales han declarado calamidad pública para enfrentar las inundaciones que han afectado a la comunidad, mientras que Lorica permanece en alerta ante puntos críticos como Palo de Agua, Nariño y Sarandelo, históricamente vulnerables a desbordamientos que afectan a cientos de familias y dañan cultivos.
Se anticipa que Planeta Rica podría declarar calamidad pública en las próximas horas, tras sufrir inundaciones que han derribado más de cuatro puentes y dejado incomunicadas varias poblaciones urbanas y rurales.
La declaración de calamidad pública facilita el acceso a recursos y medidas adicionales para enfrentar estas emergencias, buscando minimizar el impacto de las lluvias en la población y la infraestructura local.




