Nuevo hallazgo en cáncer de mama: descubren cómo frenar la metástasis antes de que comience
Un equipo de científicos en Barcelona ha logrado identificar una proteína que permite a las células del cáncer de mama expandirse a otros órganos.

Investigadores del Instituto de Investigación del Hospital del Mar, en Barcelona, han logrado un avance significativo en la lucha contra el cáncer de mama. Su estudio, publicado en la revista Cancer Cell, revela que una proteína específica, denominada TIM-3, cumple un papel fundamental en la expansión del tumor a otros órganos, un proceso conocido como metástasis.
La metástasis representa la etapa más crítica del cáncer, siendo la principal causa de mortalidad asociada a la enfermedad. A pesar de los progresos en detección precoz y tratamiento, poco se sabía sobre cómo se inicia esta fase. El equipo liderado por el doctor Toni Celià-Terrassa identificó que la proteína TIM-3 actúa como una especie de escudo para las células tumorales, ayudándolas a evadir el sistema inmunológico al llegar a nuevos órganos.
“Nos encontramos ante una ventana de vulnerabilidad de la enfermedad”, explica el investigador. “Si logramos intervenir en ese momento clave, podríamos prevenir la aparición de metástasis clínica”.
Los científicos realizaron pruebas en modelos animales y analizaron tejidos de pacientes. Encontraron que los tumores con altos niveles de TIM-3 presentaban mayor riesgo de diseminarse. En metástasis ya formadas, la presencia de esta proteína era incluso mayor que en los tumores primarios.
A partir de este hallazgo, se abre la posibilidad de utilizar medicamentos experimentales que bloquean TIM-3 para evitar la expansión del cáncer. Algunas farmacéuticas ya están realizando ensayos clínicos en pacientes con estos inhibidores. Sin embargo, los expertos advierten que este tipo de tratamiento sería más efectivo si se aplica antes de que la metástasis se manifieste.
Los datos son contundentes: se estima que 1 de cada 8 mujeres será diagnosticada con cáncer de mama en algún momento de su vida. En España, se registraron más de 35.000 casos el año pasado. Aunque el 90% sobrevive si el cáncer se detecta a tiempo, esa tasa cae al 20% cuando hay metástasis relacionada con TIM-3, presente en el 18% de los tumores analizados.
El estudio se centró especialmente en la propagación hacia el hígado, aunque también se encontró TIM-3 en células metastásicas en pulmones y cerebro. El siguiente paso será determinar si este mecanismo también se repite en otros tipos de cáncer.
Aunque aún faltan años para que los tratamientos estén disponibles de forma generalizada, los investigadores coinciden en que este hallazgo marca un camino prometedor para reducir el riesgo de recaídas y mejorar la supervivencia de millones de pacientes.



