“¡O me pagan o no lo dejo enterrar!”: «cobradiario» protagoniza escándalo en cementerio
Un cobradoriario detuvo un entierro en Quibdó exigiendo el pago de una deuda pendiente. La escena, grabada en video, causó indignación y se viralizó rápidamente en redes sociales.

Una escena que parece sacada de una película de ficción ocurrió en un cementerio de Quibdó, Chocó, cuando un cobrador informal —conocido popularmente como “cobradiario”— interrumpió un funeral exigiendo el pago de una deuda que, según él, había dejado el fallecido.
En el video, que rápidamente se hizo viral en redes sociales, se observa a un hombre de camiseta negra y pantalón azul bloqueando el paso hacia la bóveda donde sería enterrado el difunto. Decenas de personas, desconcertadas y visiblemente molestas, intentaron persuadirlo para que permitiera continuar con la ceremonia.
Uno de los asistentes, indignado, reaccionó lanzándole una botella plástica, iniciando una tensa discusión que obligó al cobrador a retirarse brevemente, mientras otros intentaban contener la situación. La escena se desarrolló en un área reducida del cementerio, donde incluso varios jóvenes se encontraban sentados sobre otras tumbas por falta de espacio.
#INSÓLITO. Cobradiario se opone a entierro porque el fallecido le quedó debiendo plata: “Me dan mi plata o no lo dejo enterrar”, decía el hombre parado entre el féretro y la bóveda. “Aquí me paro en la raya, me dan mi plata o no se va”, repetía el prestamista en Quibdó (Chocó). pic.twitter.com/xTn9sUlOZw
— Colombia Oscura (@ColombiaOscura_) April 21, 2025
Minutos más tarde, y ya sin oponer resistencia, el hombre permitió el ingreso del ataúd, aunque permaneció en el lugar conversando con otros presentes, lo que calmó temporalmente los ánimos.
La grabación superó las 60 mil visualizaciones en X (antes Twitter) y provocó todo tipo de reacciones. Algunos usuarios tomaron la situación con humor negro, mientras otros manifestaron su preocupación ante este tipo de comportamientos cada vez más frecuentes en el país. Comentarios como “Solo en Colombia pasan estas cosas” o “Cementerio con nuevas políticas de cobro” inundaron la publicación.
Este episodio también pone en evidencia una problemática de fondo: el crecimiento del sistema de préstamos informales conocido como “gota a gota”. Este mecanismo afecta a miles de familias y negocios en Colombia, especialmente a aquellos excluidos del sistema financiero formal. Con tasas que pueden superar el 600% anual, estas prácticas han sido relacionadas con delitos como el lavado de dinero y la extorsión.
Aunque las autoridades han promovido campañas de educación financiera y acceso al crédito formal, el fenómeno sigue extendiéndose, dejando a su paso miedo, violencia y escenas tan absurdas como la de Quibdó.




