Dice un dicho popular que primero fue lunes que martes, y aunque así de simple suena, así de simple y lógico es; lo segundo no puede estar por delante de lo primero. Traigo a colación esta máxima de los ancestros con el fin de ilustrar lo que en la actualidad pasa en las campañas de oposición al régimen, en especial a la campaña de la actual senadora Paloma Valencia. Tal y como muestran las encuestas, algunas simplemente amañadas y otras un poco más acertadas, en estos momentos los números no le permitirían llegar a segunda vuelta. Pero algunos de sus seguidores se empeñan en decir que sería la única que le ganaría a Cepeda en segunda vuelta. Pregunta lógica y seria ¿cómo va a ganar en segunda, si no gana en primera?
Las cuentas sencillamente no le dan para pasar a segunda vuelta, y si están contando con el apoyo de los partidos tradicionales para aupar esa candidatura en un hipotético paso a segunda vuelta, ese apoyo puede estar en veremos. Y ahí es donde los del Centro Democrático se están equivocando, y no están viendo o no quieren ver, que los ríos de dinero que maneja el gobierno Petro, les estarían jugando en contra.
Partidos como la U, Liberales, Conservadores; que actualmente están adhiriendo a la campaña de Paloma, fueron escuderos del actual mandatario, acostumbrados a moverse bajo el amparo de jugosas chequeras sin ningún asomo de remordimientos. ¿Qué les hace pensar a los del Centro Democrático, que, en segunda vuelta, estos partidos no se van a torcer por las prebendas del gobierno, y van a salir corriendo a “cobrar el favor” de elegir a Paloma?
La estrategia es clara, se apoya en primera a Paloma, y se cobra el favor en segunda para llevar a Cepeda a la presidencia, y así seguir con el festín burocrático y de contratos a los que ya están “acostumbrados.” No es cuestión de ideología, es cuestión de billete. Ya pasó en 2022 con Rodolfo Hernández, ya saben que funciona y van por lo mismo.
En serio, en la campaña de Paloma ¿cuentan con la lealtad de los partidos tradicionales que se venden por un plato de lentejas? La prudencia es necesaria en estos casos, sobre todo si se tiene en cuenta de que el candidato vicepresidencial Daniel Oviedo ha manifestado su desprecio por el presidente Uribe Vélez, y no son pocos los dirigentes de estos partidos, que han expresado sus puntos de vista muy divergentes de lo que es la esencia del Centro Democrático.
En democracia se pierden elecciones, es lo normal, lo que no es normal es perder la democracia en unas elecciones.



