Opinión | Pobrecito del Perú si descubre el Sinú
Un viejo dicho, atribuido a un Inca al conocer la tierra fértil del Sinú, dice: “pobrecito del Perú si descubre el Sinú”. Pues bien, en esta ocasión fuimos nosotros, desde la Universidad del Sinú – Elías Bechara Zainúm y su programa de Comunicación Social, quienes pudimos descubrir al Perú. Y lo hicimos desde la academia, con el corazón y la mente abiertos para conectarnos con el mundo.
La gira académica y cultural que adelantada recientemente en Lima y Cusco fue la confirmación de que estamos en el camino correcto. Conocer cómo otras universidades forman a sus comunicadores y compartir experiencias con la Universidad Privada del Norte, la Universidad de Ciencias y Humanidades, la ONG Calandria y América Televisión nos permitió validar que la reforma curricular que avanza en nuestra institución responde a las tendencias globales: más humanismo, más nuevas tecnologías y más interculturalidad.
La internacionalización no es un discurso vacío. Es un proceso vivo que hoy la Universidad del Sinú respalda con cifras sólidas: 751 convenios vigentes, de los cuales 658 son nacionales y regionales, y 93 internacionales. Solo en el último año se sumaron más de 60 nuevos convenios, que amplían la movilidad y la cooperación académica. Con cada alianza y con cada carta de intención firmada en esta movilidad, se fortalece un tejido que conecta a Montería y al Caribe colombiano con el mundo.
Este periplo también nos recordó algo esencial: la formación del comunicador social no se limita al aula. Está en las catacumbas de Lima, en las calles de Cusco, en los silencios de Machu Picchu. La comunicación también es patrimonio, memoria, historia compartida. Como señalan Sierra-Huedo y Foucart (2022), la movilidad internacional no solo aporta conocimientos técnicos, sino que también fortalece competencias interculturales y profesionales, y prepara a los estudiantes para trabajar en equipos multiculturales.
En el marco de los 25 años del programa de Comunicación Social, esta experiencia confirma que seguimos conectando al Sinú y al San Jorge con el mundo. Porque internacionalizar no es simplemente viajar: es regresar con nuevas preguntas, certezas y aprendizajes que alimentan nuestra visión de futuro.
Al final, me sabe a Perú, pero sobre todo me sabe a que estamos haciendo las cosas bien.
*Jefe de Programa de Comunicación Social – Unisinú.
