OPINIÓN

Opinión | Reflexiones y propuestas para la competitividad y la transformación estructural del sector agropecuario colombiano

Por: Ciro De León

Estimado Dr. Abelardo de la Espriella y equipo de trabajo,

Como defensor firme de su gobierno, su política de seguridad y el esquema propuesto para la minería, me dirijo a usted con el propósito constructivo de aportar una visión técnica respecto al rumbo del sector agrícola. El éxito integral de la patria milagro requiere que la política agraria se fundamente en la realidad del comercio global y la eficiencia productiva y competitiva

Expongo a continuación los pilares de este análisis:

  1. Competitividad frente al modelo del subsidio

Las economías abiertas basan su prosperidad en la competitividad real y no en los subsidios estatales, los cuales terminan siendo una carga fiscal transferida al bolsillo de todos los colombianos. Apoyar la productividad mediante transferencias artificiales distorsiona el mercado y agota los recursos públicos sin generar sostenibilidad de largo plazo.

  1. Aprovechamiento de ventajas absolutas e intangibles

Alcanzar un sector agropecuario sólido exige elegir apuestas productivas basadas en las ventajas absolutas que nos otorgan nuestros factores determinantes (los q el hombre no puede modificar como humedad del aire, temperatura, horas e intensidad solar), gestionando de manera eficiente los limitantes (los q el hombre puede manejar como fertilidad, manejo de agua en el suelo y otros por parte del empresario y seguridad e infraestructura productiva por parte del estado) que definen nuestras ventajas comparativas.

  1. La inviabilidad estructural de los cereales y la Orinoquía

Los cereales (como el maíz y el arroz) no cuentan con ventajas absolutas en Colombia. Por más que se optimicen los factores limitantes, se explote la economía circular o se busque la integración vertical, estos cultivos no alcanzarán la competitividad internacional necesaria para generar utilidad y sostenibilidad. Persistir en estas apuestas conducirá inevitablemente al empobrecimiento de los productores.

Pretender que la Orinoquía sustituya las importaciones de maíz resulta inviable por dos razones fundamentales:

Horas sol como factor determinante y suelos e infraestructura como factores limitantes: La región carece de suelos de alta fertilidad natural y requiere inversiones multimillonarias en infraestructura productiva (por ejemplo, más de 700 kilómetros de vías de conectividad con costos superiores a los $3 billones de pesos).

Contraste regional: Si los valles interandinos (Cauca y Sinú), con mejores suelos y superior conectividad, no logran competir holgadamente en producción de maíz, resulta inconsistente asumir que una zona de menor fertilidad y sin red vial pueda hacerlo.

  1. El verdadero potencial: Oleaginosas perennes, frutas ecuatoriales y ganadería
    Nuestra ventaja absoluta radica en la zona ecuatorial. La naturaleza nos dotó de condiciones excepcionales para la producción de oleaginosas perennes:
    Palma de aceite: Capaz de multiplicar por seis (6) la producción de aceite por hectárea frente a los cultivos en zonas templadas.

Coco: Con un rendimiento hasta cuatro (4) veces superior al promedio de otras latitudes.
El camino hacia la prosperidad radica en potenciar sistemas integrados de estas especies con ganadería sostenible y frutas ecuatoriales de exportación. La divisa generada por estos rubros altamente competitivos financiará con creces la importación de los granos en los que no poseemos ventajas absolutas y en este caso tampoco tenemos ventajas comparativas.

Conclusión

Si obviamos las leyes económicas fundamentales de Adam Smith y David Ricardo sobre el comercio internacional, el desarrollo del campo será limitado. La transformación de la patria milagro es totalmente viable, pero la magnitud de sus resultados dependerá de que enfoquemos el capital y el esfuerzo en aquello donde somos imbatibles, porq a final de cuentas un buen gerente se caracteriza por optimizar la inversión del capital q siempre es escaso, esos 3 billones q tenemos q invertir en infraestructura productiva en la orinoquia rinde más si son invertidos en las costas y el centro del país donde tenemos la infraestructura pero la apuesta equivocada y con buena información y buen crédito podríamos multiplicar por 10 o 20 la facturación de manera competitiva.

Quedo a su disposición para profundizar en estas tesis técnicas en favor del desarrollo económico de Colombia.

Atentamente
Ciro De León

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Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Panorama del San Jorge o del director.

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