Las Farc piden perdón y Santos les da la bienvenida a la democracia
A las 5:15 dio inició en Cartagena la ceremonia de la firma del acuerdo final entre el presidente Juan Manuel Santos y el comandante de las Farc, Rodrigo Londoño. El acto fue presentado por la periodista Mábel Lara.
El Jefe de Estado ingresó por la ‘puerta de la paz’, un portón que estaba en la parte posterior del escenario, de la mano de una niña afrodescendiente y acompañado de los 15 mandatarios, el equipo negociador del Gobierno y las Farc, que recibió un atronador recibimiento entre aplausos y cantos de “Sí se puede”.
Luego, los niños de la Banda de Baranoa cantaron el himno de la paz, posteriormente se hizo un minuto de silencio por las víctimas del conflicto y las Alabaoras de Bojayá cantaron para todos los asistentes.
A las 5:30 de la tarde, el presidente Santos y Rodrigo Londoño firmaron el acuerdo final al que se llegó en La Habana, Cuba con el balígrafo (el lapicero hecho en un cartucho de fusil), colocando así las últimas rúbricas que tenía en blanco.
Rodrigo Londoño se puso el prendedor de la paloma de la paz en su pecho y se dio la mano con Santos, en un efusivo encuentro donde colocaron las manos en sus hombros como signo de confianza.
Luego los aviones de la Fuerza Aérea colombiana hicieron un vuelo soltando humo con los colores de la bandera colombiana y un cuarto color el blanco de la paz.
El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, fue el primero en tomar la palabra. Instando a las partes a continuar el camino andado y comprometerse a garantizar verdad, justicia y reparación de todas las víctimas.
“Estos acuerdos no solo prometen el fin del conflicto sino que crean las condiciones para una paz duradera. Es un honor participar en esta ceremonia, felicito a los que han hecho posible esto”, indicó.
Además confirmó que a la Misión de la ONU se le ha otorgado la tarea de vigilar el cese al fuego y la dejación de armas y agregó que gracias al diálogo laborioso y visionario, los colombianos pueden mirar hacia el futuro con optimismo.
Señaló además que este proceso de paz lo están siguiendo los países que adelantan procesos de paz. “Pacifistas de otros países observan proceso de paz de Colombia. Usan las lecciones aprendidas de estos esfuerzos”, indicó.
Por último, dijo “hoy los colombianos le dicen adiós a décadas de llamas y envían una luz de esperanza. Viva la Paz! Viva Colombia! Viva Colombia en Paz!”, concluyó.
El comandante de las Farc, Rodrigo Londoño conocido por su alias de guerra como “Timochenko”, realizó un largo discurso donde pidió perdón a todas las víctimas del conflicto armado. Expuso además los compromisos que tiene las Farc para implementar el acuerdo final, pero también señaló los compromisos del Gobierno.
“Ofrezco sinceramente perdón a todas las víctimas del conflicto, por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra”, indicó casi al final del discurso Londoño, minutos antes de que pasara un avión a toda velocidad volando muy bajo y que hizo un sonido que aturdió a los asistentes.
El cabecilla guerrillero sacó su humor en ese momento y dijo “que bueno que sean amigos de la paz y no vengan a descargar bombas”, fue el momento más curioso que se presentó en su discurso, que duró aproximadamente 40 minutos.
En su primer parte del discurso, expresó que “Colombia siempre soñó con este día”. Y agregó “con el acuerdo aspiramos a poner punto final en Colombia a la larga historia de luchas y enfrentamientos”, por lo que fue aplaudido por los asistentes y por su equipo de las Farc, que estaba en las primeras filas y el escenario.
El jefe guerrillero comenzó haciendo un homenaje a Cartagena y al escritor Gabriel García Márquez, y hasta envió un mensaje a los conflictos armados en el mundo desde el puerto de Cartagena.
“Nuestra satisfacción es enorme que el proceso de paz en Colombia es un referente en el mundo”, indicó. Y se refirió a los conflictos de Palestina e Israel, también pidió que en Siriase silencien las bombas, “que haya una paz negociada para Siria pedimos desde Cartagena de Indias”, insistió.
“El acuerdo pone fin al más largo conflicto del continente. La tierra entera debería ser declarada territorio de paz”, indicó el cabecilla guerrillero que se comprometió a que las Farc harán política sin armas porque según dijo “aquí nadie ha renunciado a sus ideas”.
“La Décima conferencia ha refrendado de manera unánime los acuerdos de La Habana.Que nadie dude que vamos hacia la política sin armas. Fue pactada la reincorporación de las Farc a la vida civil. Preparémonos para desarmar nuestras almas y corazones. El pueblo colombiano deberá convertirse en el materializador de lo pactado. Nosotros vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla”, le dijo a los colombianos.
Londoño terminó diciendo que las Farc siempre intentó “evitarle a Colombia las desgracias de un enfrentamiento” con la búsqueda de acercamientos de paz con el Gobierno y agradeció al presidente Juan Manuel Santos, por insistir en el proceso y a los países garantes por acompañarlo.
“A Juan Manuel Santos le reconocemos su probada voluntad por construir el acuerdo que hoy se firma. Toda esta construcción social y colectiva pudo rendir frutos gracias al apoyo de los países garantes”, afirmó Londoño quien por último reconoció el trabajo como mediador de Hugo Chávez.
“Sin el comandante Hugo Chávez este final feliz no hubiese tenido comienzo. Este tratado también es un logro de la sociedad colombiana y la comunidad internacional. Jamás podrá borrarse de la historia cada proceso de paz que significó un logro de la insurgencia. Colombia requiere transformaciones profundas para hacer real los sueños de justicia social”, concluyó.
El Jefe de Estado le dio la bienvenida a las Farc a la vida civil y a ejercer la política en democracia en un sentido discurso y luego de firmar el acuerdo final con Rodrigo Londoño, comandante de las Farc.
“Señor Rodrigo Londoño y miembros de las Farc: hoy, cuando emprenden su camino de regreso a la sociedad; cuando comienzan su tránsito a convertirse en un movimiento político, sin armas; siguiendo las reglas de justicia, verdad y reparación contenidas en el Acuerdo –como Jefe de Estado, de la patria que todos amamos– les doy la bienvenida a la democracia”, dijo Santos, en un momento que emocionó a los asistentes.
Subrayó que “cambiar las balas por los votos; las armas por las ideas, es la decisión más valiente y más inteligente que puede tomar cualquier grupo subversivo, y en buena hora ustedes entendieron el llamado de la historia”.
La paz germina ya, proclamó Santos al anunciar el final de casi cinco años de negociaciones de paz para poner fin a una confrontación armada de más de medio siglo.
“Lo que firmamos hoy es una declaración del pueblo colombiano ante el mundo de quenos cansamos de la guerra, de que no aceptamos la violencia como medio para defender las ideas; de que decimos –fuerte y claro–: ¡No más guerra”, enfatizó.
Advirtió que prefiere “un acuerdo imperfecto que salve vidas a una guerra perfecta que siga sembrando muerte y dolor en nuestro país… en nuestras familias”.
En su discurso, Santos manifestó que nunca antes las estrofas escritas por Rafael Núñez en el Himno Nacional habían tenido tanto sentido como ahora.
“Han sido casi 70 años de violencia política, desde el magnicidio de Gaitán, desde cuando los colombianos nos enfrentábamos siguiendo una bandera roja o una bandera azul”, sostuvo.
“Hoy –al firmar el acuerdo de terminación del conflicto con las Farc– decimos esperanzados: Ha sido un surco de dolores, de víctimas, de muertes, pero hemos logrado levantarnos sobre él para decir: ¡el bien germina ya! ¡la paz germina ya!”, agregó.
Recordó a Gabriel García Márquez y dijo que es el gran ausente en este día y de quien dijo “que fue artífice en la sombra de muchos intentos y procesos de paz” pero no alcanzó a vivir este momento en su Cartagena, donde reposan sus cenizas.
“Pero debe estar feliz, viendo volar sus mariposas amarillas en la Colombia que él soñó, nuestra Colombia que alcanza –por fin–, como él dijo…“una segunda oportunidad sobre la tierra”, subrayó.
Santos también tuvo palabras de gratitud para los miembros de las Fuerzas Armadas. “Hoy quiero –en este contexto de apertura a la paz– hacer un homenaje sincero, desde el fondo del corazón, a todos los héroes de las Fuerzas Armadas de nuestro país, que han combatido con honor para defender la tranquilidad y seguridad de los colombianos”, expresó.
También rindió homenaje “a las millones de víctimas inocentes; a los defensores de derechos humanos; a las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas; a tantas mujeres y madres que –en medio de las lágrimas– abonaron el camino hacia la paz”.
Declaró que “las nuevas generaciones de Colombia destinarán sus energías a promover el desarrollo y la felicidad del país”.
Y dijo por último que este es el acuerdo que los colombianos –en menos de una semana– tendrán la oportunidad de refrendar en las urnas, para darle la máxima legitimidad posible”.
Sus últimos reconocimientos fueron para todo el equipo negociador del Gobierno, “a estos patriotas que entregaron años de sus vidas, trabajando sin descanso, para lograr esta victoria de la paz”.
Y para la comunidad internacional “que apoyó con tanta generosidad y persistencia este esfuerzo de paz que hoy se ve culminado con éxito”.
“La paz de Colombia es la paz de la región y de todo el continente. Al terminar este conflicto, termina el último y el más viejo conflicto armado del Hemisferio Occidental. ¡Por eso celebra la región y celebra el planeta! Porque hay una guerra menos en el mundo. ¡Y es la de Colombia! “Colombianos: ¡cesó la horrible noche!”, concluyó.
El evento lo cerró la Orquesta Sinfónica Colombia con el Himno a La Alegría, en un momento que unió a todos los asistentes en los aplausos.

