¿Sabías que volar puede dañar tu piel? consejos para mantenerla radiante
La baja humedad y la presión en los aviones afectan la piel, dejándola deshidratada y opaca. Especialistas explican cómo minimizar estos efectos con cuidados específicos antes, durante y después del vuelo.

Viajar en avión, especialmente en trayectos largos, puede generar efectos adversos en la piel debido a las condiciones dentro de la cabina. La combinación de baja humedad y presión afecta la hidratación, provocando sequedad, opacidad e incluso hinchazón.
Según el piloto comercial Raúl Pérez Prieto, la presurización de los aviones simula una altitud de 2.000 metros, lo que reduce la eficiencia del oxígeno en el organismo. A esto se suma un nivel de humedad del 20 % al 30 %, muy por debajo del 50 % que suele haber en un ambiente terrestre saludable. «Esto afecta directamente la piel y los ojos, especialmente en vuelos prolongados», señaló en una entrevista con Vogue España.
La esteticista médica Audrey Matney, en diálogo con Travel + Leisure, advirtió que estos factores pueden causar una apariencia apagada y una sensación de piel tirante tras el aterrizaje. «La cabina de un avión es básicamente un desierto a gran altitud», explicó.
Para mitigar estos efectos, la especialista en estética Vanessa Marc recomienda realizarse un facial hidratante antes de viajar, evitando tratamientos agresivos que dejen la piel vulnerable. Asimismo, Virtudes Ruíz y María Vicente, expertas en medicina estética, sugieren aplicar cremas con ácido hialurónico y ceramidas antes del vuelo, además de utilizar protector solar para resguardarse de la luz azul de las pantallas y los rayos UV.
Durante el vuelo, es ideal reaplicar la crema hidratante cada dos o tres horas en el rostro, el cuello, el escote y las manos. Al aterrizar, se recomienda limpiar la piel con un limpiador suave o agua micelar y rehidratarla con cremas nutritivas. Para reducir la hinchazón, Matney aconseja usar rodillos de jade fríos o aplicar compresas de hielo en las áreas afectadas.
Más allá de la piel, la deshidratación también puede provocar sequedad en la garganta y la nariz, según el experto en medicina aeroespacial Tony Schiemer. Mantenerse hidratado, evitar el alcohol y optar por alimentos ricos en agua puede ayudar a minimizar estos efectos y hacer que la experiencia de vuelo sea más cómoda.




