Espiritualidad | ¡Levántese, salga de la oscuridad y siga su estrella!

Sé que el actual momento por el que pasa debe tenerlo agotado, ‘bajo de nota’ e incluso desesperado. A veces pudiera parecerle que se está moviendo de un problema a otro y hasta es probable que piense, de manera errada, que Dios no está respondiendo sus oraciones.
¡Pero, no hay tal!
El hecho de que se esté sintiendo mal y en medio de un panorama oscuro, no significa que tenga que estar sujeto a vivir en las tinieblas.
Pese a que las dificultades puedan mantenerlo en un ‘océano de malestar’, usted puede flotar y, mejor aún, salir de esa oscuridad.
Tal vez hoy no tiene la claridad suficiente para ver qué es lo que vendrá después de esta dura pandemia, que le ha golpeado no solo a usted, sino a todos. ¡No obstante, sí podrá salir de esta crisis!
Dificultades tenemos todos, pero lo que nos diferencia entre unos y otros es la capacidad de afrontarlas.
Seguir adelante con la mayor dignidad posible siempre será la mejor decisión. Hay que tener fe y las cosas cambiarán para bien.
Las vicisitudes son parte del aprendizaje, ya que le ofrecen sabiduría, experiencia y madurez.
Los obstáculos se tienen que ver como retos, para extraer lo mejor de usted al momento de superarlos. Comprenda el mensaje que cada situación le quiere brindar.
Tiene que aprender a encender sus propias luces, resolviendo esas posibles dudas que este tiempo le ha traído.
Si les da una buena cara a los problemas, ellos se verán menos complicados o al menos serán más fáciles de resolver.
No mire el horizonte con temor. Aprenda a atender sus problemas siempre con la atención debida y teniendo en cuenta que lo mejor está ‘por venir’.
Por más que crea que tocó fondo, tiene la opción de impulsarse con los pies; mejor dicho usted mismo puede darse un ‘empujoncito’ y salir a flote.
No haga parte de ese grupo de personas que viven creyendo que “todo está perdido”.
Aunque las lágrimas son pedazos del corazón que se ha quebrado por dentro, él es un vaso sagrado, lleno de secretos y amor; lo suficiente como para palpitar y hacer que sus miradas tristes cambien de tonalidad.
Por muy oscuro que esté el tiempo y por encima de las misma tinieblas, siempre podrá encender la luz. El tortuoso camino que le toca trasegar tiene la esperanza de un mejor brillo.
Claro está que en todo esto hay que tener decisión. Es preciso ser capaz de continuar, así aparezcan los obstáculos y los éxitos se vean lejos.
Ahora bien, sea feliz y disfrute lo que la vida le ofrezca. A veces es mejor gozar con pequeñas cosas y en nuestros propios ‘cuarteles de paz’. La magia de la vida consiste en reconectar esas ganas de vivir y buscar el momento preciso para encender los motores.
Nunca es demasiado tarde para renacer. Usted es el dueño de su futuro y el único que puede darle un nuevo destino a su entorno. ¡Solo decídase y listo!
Cierra las puertas del ayer y abra las ventanas hacia el porvenir. Es hora de pasar la página y seguir tranquilo su camino.
Si aprende a ver este tiempo con los ojos de Dios, no se desesperará sino que enfrentará la realidad con confianza y seguridad.
La luz y la misma felicidad se construyen cada día, siendo consciente de que merece ilusionarse de nuevo.
Usted debe volver a sonreír y le corresponde asumir el reto de levantarse fortalecido, aún en medio de la adversidad. ¡Dios lo bendiga!
Por: Euclides Kilô




