¿Microondas con grasa y malos olores? Prueba este método con vinagre
Salpicaduras de grasa, restos secos y olores persistentes suelen acumularse dentro del microondas con el uso diario. Una mezcla sencilla de agua y vinagre puede ayudar a ablandar esa suciedad mediante el vapor y hacer que la limpieza sea mucho más rápida.

El microondas es uno de los electrodomésticos que más trabajo recibe en la cocina y, precisamente por eso, suele acumular restos de comida en paredes, puerta y plato giratorio. Aunque muchas personas intentan eliminar la suciedad frotando con fuerza, existe un método más sencillo que aprovecha la combinación de vinagre y vapor para aflojar los residuos adheridos.
El procedimiento funciona porque el agua caliente genera vapor dentro del aparato y ayuda a humedecer las salpicaduras secas. Por su parte, el vinagre contiene ácido acético, compuesto que puede contribuir a desprender ciertos residuos y disminuir algunos olores. Panorama del San Jorge explica que la idea no consiste en rociar vinagre directamente sobre los componentes del microondas, sino en calentarlo diluido en agua dentro de un recipiente adecuado.
¿Cómo hacer el truco del vinagre?
El método requiere una taza de agua, dos cucharadas de vinagre blanco o de limpieza, un recipiente apto para microondas y una bayeta de microfibra. Primero se mezclan el agua y el vinagre dentro del recipiente. Luego se introduce en el microondas y se calienta durante aproximadamente cinco minutos, buscando que el líquido genere suficiente vapor para empañar el interior.
Una vez termine el calentamiento, se recomienda mantener la puerta cerrada otros cinco minutos para que la humedad continúe actuando sobre la suciedad. Después, con protección para las manos, se retira cuidadosamente el recipiente, ya que estará caliente. Finalmente, se pasa la bayeta por las paredes, la puerta y el plato giratorio hasta retirar los residuos reblandecidos.
También conviene tomar algunas precauciones. El recipiente debe estar diseñado para uso en microondas y se deben evitar líquidos directamente sobre el panel de control, las rejillas o las zonas eléctricas. Además, antes de aplicar este método es aconsejable consultar el manual del fabricante, pues algunos modelos pueden incluir recomendaciones de limpieza diferentes.



