Más de 1.000 estudiantes estarían afectados por paro de docentes en Puerto Libertador y Tierralta
Los educadores advierten sobre la falta de pago desde hace dos meses por parte de la iglesia cristiana Jehová Edifica.

Los docentes contratados por la iglesia cristiana Jehová Edifica en los municipios de Puerto Libertador y Tierralta, han denunciado el incumplimiento en el pago desde hace dos meses. Dicha situación generó el cese de actividades académicas en las zonas más apartadas del departamento, donde se implementa este modelo de “educación contratada”.
“Aquí están los docentes paralizados, en un plantón pacífico frente a la Secretaría de Educación municipal. Hasta que no veamos soluciones efectivas no van a desistir porque es su salario, es su alimentación y remuneración por la labor prestada”, agregó la defensora de derechos humano.
Por su parte, el secretario de Educación de Tierralta, Nicanor Acosta, expresó que cerca de seis apartados corregimientos del municipio están afectados por la crisis educativa expuesta por los docentes.
“Este es un problema que se ha venido presentando hace más de 10 años, en el que la Gobernación de Córdoba hace un contrato con una fundación cristiana que se llama Jehová Edifica y ellos contratan en Montelíbano, Puerto Libertador y Tierralta. En estos momentos, en nuestro municipio hay aproximadamente 200 docentes en esa nómina, en esa educación contratada, aproximadamente 505.028 estudiantes de seis corregimientos están afectados. Estamos hablando de Saiza, Batata, Cadillo, Frasquillo, Crucito y otras sedes que también están incluidas en esa contratación”, sostuvo el funcionario.
Además de las deudas con los educadores, el funcionario también resalta que Jehová Edifica también incumple con “el equipamiento de la canasta educativa de los estudiantes que hoy no tienen textos y los docentes llegan en los periodos causados. Es decir, se va a acabar el primer semestre y aún hay docentes que no llegan a cumplir con las asignaciones académicas. Acá estamos apoyando a los docentes, queremos que acaben este mal servicio que está afectando a la comunidad educativa”.
En Puerto Libertador también expresó su preocupación por el incumplimiento en el pago por parte de la citada iglesia.
Uno de los educadores afectados expresó que “hasta que no haya el ‘botín’, paramos las actividades. Si me van a echar que me echen. Aquí nadie sabe cómo nos transportamos, la situación la sabe el alcalde Ramón Rubio; si no hay platica, no vamos hasta allá”.



