¿Guardas los tomates en la nevera? Este hábito les está quitando el sabor
Muchos hogares en Córdoba guardan los tomates en la nevera creyendo que así se conservan mejor. Pero el frío, lejos de ayudarlos, destruye su sabor y cambia por completo su textura.

En la región del San Jorge, donde el tomate es base de tantos guisos y ensaladas, un detalle tan simple como guardarlo en la nevera puede marcar la diferencia entre un bocado jugoso y uno sin vida. Expertos en conservación de alimentos explican que el frío afecta directamente el sabor, el aroma y la pulpa del tomate, algo que muchos desconocen y que Panorama del San Jorge retoma como parte de sus contenidos prácticos para el hogar.
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Cuando el tomate se expone a temperaturas por debajo de los 12 °C, su proceso natural de maduración se detiene. Ese proceso es justamente el que desarrolla su dulzor y ese olor fresco tan característico. Además, el frío daña las células internas, lo que produce esa textura arenosa o aguada que tantas veces nos decepciona en la mesa. En palabras simples: el refrigerador apaga el sabor.
La forma correcta de almacenarlos es mucho más sencilla de lo que parece. Los tomates deben mantenerse a temperatura ambiente, en un lugar fresco y lejos del sol directo. Lo ideal es colocarlos en una sola capa —no apilados— para evitar que se deformen y permitir que el aire circule. También es importante dejarlos con el tallo hacia abajo, ya que ese pequeño punto oscuro por donde se desprende la rama es la zona más porosa y por donde pierden agua. Así se mantienen firmes y jugosos por más tiempo.
Aun así, existen momentos en los que sí conviene usar la nevera. Si el tomate está muy maduro y no vas a consumirlo de inmediato, puedes refrigerarlo por uno o dos días para frenar su deterioro. Eso sí, es clave sacarlo una hora antes de comerlo para que recupere parte de su aroma. Y si ya lo cortaste, no hay discusión: debe ir a un recipiente hermético dentro del refrigerador para evitar la proliferación de bacterias. En días de calor intenso, cuando la temperatura supera los 25 °C, también es válido optar por la nevera para evitar que se dañen.
Un detalle adicional que muchos pasan por alto es que los tomates liberan gas etileno, un compuesto natural que acelera la maduración de otras frutas y verduras. Por eso, lo mejor es guardarlos en un frutero aparte para evitar que plátanos, manzanas u otros productos sensibles se dañen más rápido. Este sencillo ajuste en la cocina puede mejorar notablemente el sabor del tomate y al mismo tiempo conservar mejor el resto de tus alimentos.





