Elegir gafas sin equivocarte: los consejos que sí funcionan para verte bien
Elegir unas gafas no es cuestión de geometría ni de modas pasajeras. La clave está en el ajuste, la proporción y en cómo se sienten contigo.

Escoger unas gafas nuevas suele convertirse en un dolor de cabeza para muchos. Durante años se ha repetido que todo depende de la forma del rostro, pero esa idea se queda corta. En Panorama del San Jorge consultamos guías prácticas que coinciden en algo clave: unas gafas favorecen cuando se ajustan bien y mantienen equilibrio con tus rasgos, no cuando siguen reglas rígidas.
El primer punto es el ajuste. Unas gafas pueden verse bonitas en la vitrina, pero si se resbalan o aprietan, no funcionan. Las patillas deben apoyarse sin presionar las orejas, el puente nasal no debe marcar ni pellizcar, y la montura tiene que coincidir con el ancho del rostro. Un dato útil es revisar los números en la varilla de tus gafas actuales: indican tamaño y sirven como referencia al momento de elegir otras.
La forma del rostro funciona mejor como guía flexible. En caras redondas u ovaladas, las monturas rectas aportan estructura; en rostros cuadrados o angulosos, los diseños curvos ayudan a suavizar. Lo importante es la proporción: que la montura no sea ni demasiado grande ni demasiado pequeña, y que tus ojos queden centrados en la lente.
El color también influye en cómo se ve el rostro. Las monturas llamativas pueden iluminar la cara y dar personalidad, mientras que los tonos neutros crean un efecto más discreto. Carey y dorado suelen armonizar con pieles cálidas, mientras que plata o azul marino funcionan mejor con subtonos fríos. Aquí, el estilo personal pesa tanto como el color de piel.
Antes de decidirte, haz una prueba sencilla: mira hacia abajo para ver si las gafas se deslizan, sonríe para comprobar que no se levantan y confirma que no aprieten en las sienes. La comodidad debe sentirse desde el primer momento. En muchos casos, pequeños ajustes en óptica pueden marcar la diferencia entre unas gafas incómodas y unas que se vuelven parte de ti.





