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¿Bloqueador con color o sin color? Experta aclara cuál protege mejor la piel

El uso del protector solar va más allá de evitar quemaduras. Una experta advierte que el tipo de bloqueador que eliges puede marcar la diferencia en la aparición de manchas en la piel.

El debate sobre qué protector solar es mejor sigue creciendo, y ahora una nueva explicación pone sobre la mesa una diferencia clave. Según la doctora Karen Quevedo, los bloqueadores con color ofrecen una protección adicional frente a los tradicionales sin pigmento, algo que podría ser determinante para prevenir manchas en la piel, especialmente en climas intensos como los de la región Caribe.

De acuerdo con la especialista, el tono que incorporan estos productos no cumple solo una función estética. Ese pigmento actúa como una barrera extra frente a la luz solar y artificial, ayudando a proteger la piel de manchas como los lentigos solares, esas pequeñas marcas oscuras que aparecen con la exposición constante al sol. Incluso en interiores, la luz artificial puede contribuir a su aparición si no se usa protección.

Otro punto clave es la frecuencia de aplicación. La experta insiste en que no basta con usar bloqueador una sola vez al día. En una jornada normal, lo recomendable es reaplicarlo entre dos y tres veces. Pero si hay exposición directa al sol, como al caminar o estar al aire libre, lo ideal es hacerlo cada hora. Para quienes usan maquillaje, existen opciones en spray o polvo que permiten retocar sin afectar la apariencia.

El tipo de piel también influye en la elección del producto. No es lo mismo una piel grasa que una seca, por lo que probar diferentes texturas puede ser la clave para encontrar un protector que no incomode ni cause irritaciones. Además, quienes ya tienen manchas o lunares deben extremar cuidados, ya que la exposición sin protección puede agravar estas condiciones.

En escenarios como piscinas o actividades con sudor, la protección puede perderse rápidamente. Muchos productos no son resistentes al agua, por lo que al sumergirse o transpirar, la piel queda expuesta nuevamente. Por eso, es fundamental reaplicar el bloqueador después de estas actividades. La especialista también advierte que, aunque los productos económicos pueden ser útiles, no siempre ofrecen la misma eficacia en pieles sensibles. Y aclara un mito común: después de SPF 50, la diferencia en protección es mínima, por lo que lo realmente importante es la constancia en su uso.

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