Aguas de Córdoba parece no ‘atinarle’ a una en el departamento

Aguas de Córdoba, el operador del Plan Departamental de Agua (PDA), continúa sumido en una serie interminable de fallos. Su falta de competencia y cumplimiento, ha afectado a millones de familias cordobesas quienes por años han estado esperando que en sus comunidades llegue por fin, el servicio de agua potable.
Y es que además de los desastrosos resultados en los acueductos regionales del San Jorge, Costanero y Tierradentro (Montelíbano), esta entidad parece estar fuera del alcance de cualquier tipo de control, a nivel nacional e incluso departamental.
A los problemas de planificación en proyectos de saneamiento básico se agrega uno nuevo: el acueducto subregional Los Venados Campanito. Este proyecto tenía como objetivo llevar agua potable a diversos corregimientos de Cereté y San Carlos. Sin embargo, las obras están paralizadas y varias poblaciones no reciben ni una gota de agua, a pesar de las supuestas mejoras prometidas. Además, este asunto ha derivado en un problema de orden público.
A finales de 2020, se anunció un convenio entre las alcaldías de Cereté y San Carlos y Aguas de Córdoba, bajo la dirección de Gloria Cabrales Solano. El proyecto estaba valorado en 11.800 millones de pesos y beneficiaría a Los Venados Campanito, Las Ciebitas, La Coroza Argentina y otras áreas rurales de San Carlos. El impacto sería significativo, alcanzando a 18 mil personas y resaltando la relevancia de la obra para ambos municipios cordobeses.
Recientemente, el alcalde de Buenavista, Félix Gutiérrez, anunció su intención de presentar denuncias penales en Bogotá por lo que considera «el robo del acueducto del San Jorge». En Córdoba, los entes de control parecen no actuar ante las acciones de Aguas de Córdoba.
Aunque las obras de este acueducto comenzaron el 22 de enero de 2022, el 2021 se perdió para este proyecto. Con un plazo de ejecución de 18 meses, la entrega debería ser en agosto de este año. Sin embargo, al igual que los acueductos regionales que llevan más de una década en construcción, se espera que esta obra también sufra retrasos. La ausencia de agua en algunas áreas ha generado reclamos, protestas e incluso incidentes delictivos, como la conexión ilegal a la tubería por parte de habitantes desesperados de La Ciebita, dejando a San Carlos sin suministro.
Para restaurar el orden público en el área, la presencia policial fue necesaria mientras los residentes exigían a Aguas de Córdoba la finalización urgente de los trabajos. Estos problemas y un gasto cercano a los 12 mil millones de pesos se suman a los alrededor de 350 mil millones destinados a otros proyectos de agua potable en Córdoba, actualmente en espera debido a la deficiente planificación y ejecución de las obras.
El futuro de Aguas de Córdoba se convierte en un desafío crucial para el próximo gobernador, a elegirse el 29 de octubre. Los habitantes de Córdoba ya no pueden tolerar la gestión de esta entidad desde su creación hace más de 15 años.


